Y a la ciudad está dormida, yo solo cruzo su silencio y tengo miedo que despierte al suave roce de mis pasos lentos...
Frases célebres sobre: ida. [Página 953]
Hay un total de 21848 freses célebres sobre "ida" este sitio web. [Página 953]
-
-
En la escuela empezamos a dejar nuestra propia personalidad
-
Todo que ha existido, se rezaga en la eternidad.
-
Uno no reconoce los momentos realmente importantes en su vida hasta que es demasiado tarde.
-
¿Qué es la vida humana en este mundo inconstante? Nada más que un instante.
-
Muchas personas pasan por nuestra vida pero sólo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón
-
Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido la máxima abominable de los amos de la humanidad en todas las edades del mundo.
-
La humanidad es la virtud de la mujer; la generosidad, la del hombre. El bello sexo que posee mayor ternura que el nuestro, rara vez tiene tanta generosidad.
-
Nada viaja a mayor velocidad que la luz con la posible excepción de las malas noticias las cuales obedecen a sus propias leyes.
-
Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad ¡Al que no tiene la fuerza, el derecho en sí no le sirve de nada! Toda la naturaleza es una formidable pugna entre la fuerza y la debilidad, una eterna victoria del fuert
-
El golpe más fuerte recibido por la humanidad fue la llegada del Cristianismo. El bolchevismo es el hijo ilegítimo del Cristianismo y ambos son invención de los judíos.
-
Una buena comida hace sentir más amor por el mundo que cualquier sermón.
-
La Religiosidad verdadera exige humildad y modestia
-
Cada individuo se esfuerza siempre para encontrar la inversión más provechosa para el capital que tenga. Al perseguir su propio interés frecuentemente fomenta el de la sociedad mucho más que si en realidad tratase de fomentarlo.
-
Déjame en paz; no me culpes por escoger en la vida el camino que tú has rechazado y que seguiré hasta el día de mi muerte.
-
No hay mayor felicidad que conformarse con la vida que nos ha correspondido.
-
Dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría.
-
Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría
-
Los vencedores no son aquéllos que están siempre aferrados a sus bienes; ni los que se pasan la vida rezando con las cuentas secas del deber; son aquéllos que aman porque viven, y vencen de veras porque de veras se dan; los que aceptan el dolor con toda s
-
El amor es la vida llena, igual que una copa de vino.