No sabes que tu cuerpo, en las noches sin tiempo como ésta, se confunde de pronto con el amanecer, lo detiene dormido junto a mí.
Frases célebres sobre: ido. [Página 285]
Hay un total de 11428 freses célebres sobre "ido" este sitio web. [Página 285]
-
-
¿Prisionero de amor, para quién llevas un hombro de cristal y otro de olvido?
-
Los niños y los enanos han sido los mejores actores de mis películas.
-
He conocido burgueses encantadores y discretos. ¿Ustedes creen que todo lo que ha aportado la burguesía es malo? No. Algo habrá que conservar de ella.
-
La historia es también una secuencia de moral y estética surrealista. El instinto sexual y el sentido de la muerte forman su sustancia
-
En el sur tan distante quiero estar confundido. La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta; Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
-
No es en vosotros donde la vida está, sino en la tierra, en la tierra que aguarda, aguarda siempre con sus labios tendidos, con sus brazos abiertos.
-
Ahora hace falta recoger los trozos de prudencia, aunque siempre nos falte alguno; recoger la vida vacía y caminar esperando que lentamente se llene, si es posible otra vez, como antes, de sueños desconocidos y deseos invisibles.
-
Si mis ojos se cierran es para hallarte en sueños detrás de la cabeza, detrás del mundo esclavizado, en ese país perdido que un día abandonamos sin saberlo.
-
Los medios no están para aplaudir al gobierno socialista o al Partido Popular, están para decir su verdad
-
Yo no se que haría sin micrófono, estaría perdido, estaría en el desierto intentando cazar gamusinos
-
Veintidós años llevo con mi escolta, esa es una de las cosas más terribles que he vivido con el micrófono abierto
-
A la una los pies beso y al otro las manos pido: pues en ellas veo que están, según mi ventura quiso, las llaves del paraíso de este venturoso Adán.
-
Cera y cáñamo unió que no debiera, cien cañas, cuyo bárbaro ruido, demás ecos que unió cáñamo y cera alboque es duramente repetido; la selva se confunde, el mar se altera, rompe Tritón su caracol torcido, sordo huye el bajel a vela y remo; tal la música e
-
Muda la admiración, habla callando, y, ciega, un río sigue, que -luciente de aquellos montes hijo- con torcido discurso, aunque prolijo tiraniza los campos útilmente.
-
Desnudo el joven, cuanto ya el vestido océano ha bebido restituir le hace a las arenas.
-
Llorando la ausencia del galán traidor la halla la luna y la deja el sol, añadiendo siempre pasión a pasión, memoria a memoria, dolor a dolor.
-
Otra con ella montaraz zagala juntaba el cristal líquido al humano por el arcaduz bello de una mano que al uno menosprecia, al otro iguala.
-
Purpúreas rosas sobre Galatea el alba entre lirios cándidos deshoja; duda el amor cuál más su color sea, o púrpura nevada o nieve roja; de su frente la perla es eritrea, émula vana; el ciego dios se enoja, y, condenado su esplendor, la deja pender en oro
-
A trueco de verlos idos, como soy la que interesa, sé decir que no me pesa que vayan favorecidos.