Las aves al pasar le dicen: ¿No amas? Amar es tener alas. Las flores que pisa le preguntan: ¿No amas? Amor es el perfume de las almas. Y ella pasa indiferente viendo con sus pupilas de acero negro, frías e impenetrables, las alas del pájaro, el cáliz de l
Frases célebres sobre: jar. [Página 69]
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Era un pájaro de nieve: con su inefable cantar, derramaba en tristes pechos alegría sin igual.
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¿Qué persigue un revolucionario? Influir en las multitudes, sacudirlas, despertarlas y arrojarlas a la acción.
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No me pidas una flor, que en el jardín y el vergel eres tú la flor mejor.
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Todo ordenador tiene una memoria principal que utiliza para albergar los programas en ejecución. En los sistemas operativos más sencillos, sólo hay un programa a la vez en la memoria. Para ejecutar un segundo programa, es preciso desalojar el primero y co
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Mientras el mundo exista, habrá hombres listos que vivan sin trabajar a expensas del público y los golpes irán siempre a dar en la hogaza, es decir, en la realidad.
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En presencia de la ruina espiritual de España hay que ponerse una piedra en el sitio donde está el corazón y hay que arrojar aunque sea un millón de españoles a los lobos, si no queremos arrojarnos todos a los puercos
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Se debería atajar el problema de la distribución por Internet. Estados Unidos confecciona una lista con los países más deficientes en cuanto a propiedad intelectual y España es el único país europeo. Eso no es positivo
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Vivir y dejar vivir son soluciones imaginarias. La vida está en otra parte.
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Las ranas croaban en los estanques de los jardines tras de las paredes, los grillos anunciaban el calor del día siguiente. El olor a rosas ganó la batalla de los olores.
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De nada vale estar vivo si hay que trabajar.
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Todo artista es tan múltiple que el crítico no puede dejar de encontrar en él lo que busca resueltamente y a priori.
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¿Qué es viajar? ¿Cambiar de lugar? No. Cambiar de ilusiones y de prejuicios.
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En política la sensatez consiste en no responder a las preguntas. La habilidad, en no dejar que las hagan
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Le creció entonces en el alma un estremecimiento de dignidad: ya era oficial y no quería rebajar su categoría.
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La poesía de sus costumbres y de sus creencias, de las que mucho se habla, la dejaron en la orilla del océano; acá solo trajeron malos hábitos, viveza y bellaquería, y si no nuestro Leonardo puede decir alguna cosa al respecto.
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Yo espero que los buenos ciudadanos de esta tierra trabajarán para remediar sus desgracias. Ay Patria mía.
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¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?
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España es muy grande, y hay que trabajar en muchos sitios. Entonces no vamos todos juntos, todos a la vez...
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Desde entonces los caminos que conducen a tu alma no quieres que estén desiertos. ¡Cuántas flechas, peces, pájaros, cuántas caricias y besos!