Recuerdo que yo era muy pequeñita cuando mi padre toreaba en Madrid, que después dejó para dedicarse en una ladrillera. Recuerdo que él ingresaba al cuarto de baño vestido de padre normal y luego, cuando salía, estaba vestido de dios, lleno de brillos, re
Frases célebres sobre: lle. [Página 274]
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Uno escribe pensando en el lector que lleva dentro. Escribes o intentas escribir el libro que te gustaría leer.
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El oficio de novelista es sin duda enormemente solitario... Escribir una novela lleva muchísimo tiempo y es un tiempo de soledad.
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Llévate mi alma en tu piel, llevaré tu alma en mi piel.
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El que se va se lleva su memoria, su modo de ser río, de ser aire, de ser adiós y nunca.
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Me asombro a mí mismo por la increíble manera en la que utilizo mi talento para ganar. Los que me seguían cuando era más joven sabían que tenía potencial, pero no creo que nadie pensara que llegaría a dominar así el juego
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No he esperado 27 años, porque hace 27 años acababa de nacer. Mis padres nunca me dijeron, Si no ganas Roland Garros te llevamos al orfanato?
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Yo creo que llevo unos veinte años odiando y amando la televisión. Las épocas de nuestra vida se pueden fijar en el recuerdo en función de la programación.
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Llevo tiempo buscándote, en mi alma y mi piel, llevo tiempo soñándote, no te quiero perder.
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No soy de los que exprimen su corazón en un lugar violento. Soy de los que atestiguan la belleza y la muerte de la rosa.
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Haré que la ternura te llegue entre las olas y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas, que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos y ser como la espuma besándote los labios.
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Si pongo ganas, si pongo corazón, si la ilusión me alcanza, si le echo ganas puede el viento y puedo yo, llenar de aire las alas, si pongo corazón.
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Mudo. No me encuentro a nadie que me salude ni me diga nada. Soy un extraño en mi Ciudad, mi gran Ciudad de calles polvorientas y enfangadas.
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Necesito el fútbol para mí, para llegar a casa con la cabeza despejada. Mi reto en el fútbol es hacerme feliz a mí mismo. El nombre del rival no me interesa
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Se lo llevó todo y me dejó en la calle, fuera de mi propio corazón. Solo.
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De la semilla que arrojes un huerto plantaré y a él te allegarás para llenar tu corazón.
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He destacado, en mi colección, una cantidad de ejemplos realmente aterradores por cuanto denuncian la sordera mental de hombres inteligentes, llenos de buen gusto para otras cosas, de quienes, además, respeto infinitamente los trabajos en otros dominios.
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Estar con quien se ama y pensar en otra cosa: es de esta manera que tengo los mejores pensamientos, que invento lo mejor y más adecuado para mí trabajo. Ocurre lo mismo con el texto: produce en mí el mejor placer si llega a hacerse escuchar indirectamente
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Con el neorrealismo nos vimos desde fuera, de modo despejado, casi con descuido, castigando con ese descuido todas nuestras ambiciones creativas. Así le fue devuelta su autenticidad a las cosas, llegando a una función del cine que ya no era personal, egoí
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Educar es una palabra que puede ser bellísima y también puede ser horrible. Etimológicamente educare procede de ducere, es decir, de conducir: agarras a alguien por el cuello y lo llevas a donde te parezca. Muchos de nuestros textos de historia están hech