El avance de la maldad es el síntoma de vacío. Siempre que la maldad gana, es sólo por ausencia de oposición: Por el fracaso moral de aquellos que evaden el hecho de que no puede haber compromiso en principios básicos.
Frases célebres sobre: mald. [Página 6]
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La peor maldad que puedes hacer, psicológicamente, es reírte de ti mismo. Eso significa escupir en tu propia cara.
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La maldad del mundo se hace posible sólo por la sanción que tú le das
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Quien maldice el dinero lo ha obtenido de manera deshonrosa, pero quien lo respeta se lo ha ganado honradamente
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¿Se dirá que los dioses cascan las nubes cuando las nubes son malditas por el trueno, se dirá que lloran cuando aúlla la atmósfera? ¿Serán los arcoíris el color de sus túnicas?
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La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
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Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.
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Vé por el camino que desees, que la marea de la maldad te hunda y te entierre
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La hipocresía es el colmo de todas las maldades.
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Maldecid a los descontentos, vosotros los que amais la estabilidad del hongo; el descontento es el nervio más poderoso del progreso.
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Sólo hay un Dios, y es el conocimiento, y una maldad, que es la ignorancia.
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La maldad aún con nobleza es digna de desprecio.
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La maldad contiene los motivos de su propio tormento. Es un maravilloso artesano de una vida miserable.
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Si no seguís un auténtico camino hasta el final, una pequeña maldad al principio se convierte en una gran perversión.
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En nombre de dios se maldicen todas las relaciones naturales humanas, incluida la amistad ya que el cristianismo solo permite amar en nombre de dios.
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Los animales no atacan por maldad, sino para sobrevivir, lo mismo ocurre con aquellos que critican, desean tu sangre, no tu dolor
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Si acaso estamos enfermos de maldad, fuera de camino, tenemos un título más para ser amados por el Señor
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Es menester que todos vivan, aunque maldita la falta que hace a los demás la existencia de algunos
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¡Escúcheme, hombre de corazón duro! ¡Escúcheme, orgulloso, severo y cruel! ¡Habría podido salvarme y devolverme la dicha y la virtud, pero no quiso! Usted es el destructor de mi alma, mi asesino, ¡Que caiga sobre usted la maldición de mi muerte y la de mi
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Cuando pongo mis manos en los materiales de pintura no maldigo la pintura de otros pintores... Cada generación debe comenzar de nuevo.