Ningún mercado puede existir por mucho tiempo sin instituciones subyacentes que lo mantengan.
Frases célebres sobre: mercad. [Página 4]
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Las banderas, sin distinción, siempre las tejieron mercaderes sin escrùpulos y las agitaron demasiados hijos de puta.
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No soy un Catón de la moral pública, pero advierto sobre la enorme apropiación de nuestras mentes y cuerpos por parte del mercado. Pero cuidado, nosotros también somos el mercado. No somos inocentes. Somos cómplices. Somos autores de este disparate. Ya no
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Prácticamente todas las organizaciones activistas, en los movimientos ambientales, sociales y políticos de la actualidad siempre excluyen al sistema de mercado mismo como un determinante de efectos perjudiciales.
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Había trabajado duro para conseguir aquel din... bueno, los bancos y los mercaderes habían trabajado du... bueno, en alguna parte de la cadena alguien había trabajado duro para obtener aquel dinero, y ahora un tercio del mismo acababa de ser... bueno, rob
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Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad.
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Cuando entré en la industria petrolera, existía un caos, yo traje orden; tomé un ineficiente mercado de segunda y construí una industria. Lo hice de esa manera porque así tenía que hacerse. Nadie se quejó cuando yo proporcioné luz a todos los hogares, nad
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... Nuestra conclusión es que un mercado libre como el alabado por los utilitaristas, basado en el reconocimiento de todos los títulos de propiedad actualmente existentes, es nulo y éticamente nihilista.
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En el mercado libre, cada cual gana según su valor productivo en satisfacer los deseos de los consumidores. Bajo la distribución estatista, cada uno gana en proporción a la cantidad que puede saquear a los productores.
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La diferencia entre el capitalismo del libre mercado y el capitalismo de estado es precisamente la diferencia entre, por una parte, la paz, el intercambio voluntario, y por otra parte, la extorsión violenta.
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Pensábamos que los mercados funcionaban. Pues no están funcionando.
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No es como si hubiera riqueza infinita. Hay miles de productos de lujo nuevos que llegan al mercado, y la pregunta es, ¿quién los comprará? Si la gente comienza a perder sus puestos de trabajo, ¿quién puede permitirse el lujo de pagar 2, 3, 4 o 5 millones
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Yo no digo que lo pasado sea lo mejor. Digo que el capitalismo en su momento fue naciente, pero ahora es insostenible. La mejor definición de su decadencia la dio Bush. Dijo: He suspendido las reglas del mercado para salvar al mercado. Es decir, el mercad
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El mercado de valores ha previsto nueve de las últimas cinco recesiones
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Los sistemas de mercado no regulados acaban destruyéndose a sí mismos. ¿Ha llegado el sistema de mercado a su fin? Como persona apegada a los valores tradicionales, espero que no. Mil años de historia económica atestiguan objetivamente lo indispensables q
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Cualquiera en posiciones de acceso y con las capacidades técnicas que yo tenía podría haber extraído secretos, haberlos traspasados en el mercado abierto a Rusia; ellos siempre tienen la puerta abierta, al igual que nosotros. Yo tenía acceso a los complet
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En el supermercado Gastronom te invitan a pasar al departamento de pedidos y te detienen allí mismo; te detiene un peregrino al que por caridad dejaste pasar la noche en casa; te detiene el fontanero que vino a tomar la lectura del contador; te detiene el
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El crecimiento del imperialismo en Europa no es un fenómeno casual. En Europa, el capital se va sintiendo estrecho y pugna por penetrar en países ajenos, buscando nuevos mercados, mano de obra de obra barata, nuevos lugares de inversión. Pero esto conduce
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En un sistema de libre comercio y de libre mercado, los países pobres —y la gente pobre— no son pobres porque otros sean ricos. Si los otros fuesen menos ricos, los pobres serían, con toda probabilidad, todavía más pobres.
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A la puerta de un supermercado, una madre corriente grita a sus chiquillos de tres a cuatro años, llenos de mocos, desaliñados, con las extremidades sucias, a los que acaba de abofetear y que comen llorando: