Aunque apenas pueda sufrir mis males, prefiero sufrirlos a merecerlos
Frases célebres sobre: merecer. [Página 2]
Hay un total de 46 freses célebres sobre "merecer" este sitio web. [Página 2]
-
-
No hay muerte más gloriosa que la del campo de batalla, cuando se combate, por la honra de la patria. Si triunfa, merecerá el perdón de los buenos ecuatorianos; y su gloria no tendrá ya un insuperable obstáculo
-
No sé qué hice para merecer todo esto. Soy sólo una muchacha que tenía un sueño.
-
No tengo que hacer nada para que me quieran el amor de la madre es incondicional. Todo lo que necesito es ser su hijo. El amor de la madre significa dicha, paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo
-
Ah! Cuando la calidad de la sociedad pueda sustituir a la cantidad, entonces merecerá la pena vivir aunque sea en el gran mundo, pero cien necios puestos en montón no hacen un hombre de talento.
-
La vida no se nos ha dado para ser felices, sino para merecer serlo.
-
La grandeza no consiste en recibir honores, sino en merecerlos.
-
La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos.
-
Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos
-
Si un pueblo tiene el gobierno que merece, ¿cuándo mereceremos no tener ninguno?
-
Creo que sólo hubiera podido amar a un ser perfecto y soy demasiado mediocre para merecer que me aceptara, incluso si lo encuentro algún día.
-
Ciertas creencias que no percibimos no por ello son asimilables a un puro vacío, como no lo es el aire que nos envuelve; componen a nuestro alrededor una atmósfera variable, a veces excelente, a menudo irrespirable, y merecerían ser anotadas con tanto cui
-
Ni fuerza ni virtud humana pudieron nunca merecer que dejara de cumplirse lo que el destino hubo prescrito.
-
Lo principal no es ser feliz, sino merecerlo
-
La mayor desgracia es merecer la desgracia.
-
Tened cuidado con el hombre que pide un perdón: puede caer fácilmente en la tentación de merecer dos.
-
Merecer la sensación de lo inútil esta fuera de cuestión, más la reacción que nos propone dicho estado nos lleva la cruel realidad: Memoria.
-
Evitar el amor propio y el dogmatismo. Una persona que se jacta en voz alta o fanfarronea por la calle de lo fuerte que es nunca merecerá verdadero respeto aún cuando por la fuerza que tenga sea muy capaz en karate o en algún otro arte marcial. Es aún más
-
No está la felicidad en vivir mucho, ni la infelicidad en morir pronto; es feliz aquel que ha vivido lo bastante para merecer morir bien
-
Merecer la vida no es callar y consentir tantas injusticias repetidas... Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida.