Los tontos no gustan de admirar sino cuando llevan una etiqueta.
Frases célebres sobre: mira. [Página 58]
Hay un total de 1500 freses célebres sobre "mira" este sitio web. [Página 58]
-
-
Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
-
Un hombre tiene que saber mirar antes de aspirar a ver.
-
No hay que mirar hacia atrás a menos que sea para obtener lecciones útiles de los errores del pasado, y con el propósito de aprovecharse de la experiencia que tan cara ha costado
-
El gran hermano es la concreción con que el partido se presenta al mundo. Su función es actuar como punto de mira para todo.
-
Si había esperanzas, estaba en los proles. Esta era la idea escencial. Decirlo, sonaba a cosa razonable, pero al mirar aquellos pobre seres humanos, se convertía en una acto de fe.
-
Si le vas a quitar la vida a un hombre, tienes un deber para con él, y es mirarlo a los ojos y escuchar sus últimas palabras. Si no soportas eso, quizá es que ese hombre no debe morir. El gobernante que se esconde tras ejecutores a sueldo olvida pronto lo
-
Admiración y familiaridad son extraños.
-
Si la simetría ... nos ayuda a distinguir los objetos, no puede admirarnos que contribuya a hacernos disfrutar de la percepción. Porque a nuestra inteligencia le gusta percibir; no es el agua más grata a una garganta reseca que un principio de comprensión
-
No ames a quien no admires. El amor sin admiración sólo es amistad.
-
Hasta un niño feo y deforme puede mirar el mundo desde arriba si va a lomos de un dragón.
-
Los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.
-
En todas partes, una mirada es una forma de lenguaje
-
Si alguien se vuelve para mirar tu traje, es que no vas bien vestido.
-
Tales obres son como espejos: si se mira un mono es imposible que refleje un hombre.
-
A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
-
El peor pecado contra el prójimo no consiste en odiarle, sino en mirarle con indiferencia. Ésta es la esencia de la humanidad.
-
¡Usted no me quiere ni me ha querido nunca! ... ¿Por qué entonces con su actitud, con la alegría de su mirada, con su mismo silencio me permitió usted concebir todas las esperanzas?
-
Un ex amigo me preguntó si al crear a Mortadelo me estaba mirando al espejo.
-
Me acercaba a él, atraída, fascinada, encontrándole encantos a la muerte en el centro de semejante pasión, pero antes de morir quería conocer, para llevar su imagen sublime en mi mirada, sus facciones desconocidas que debía transfigurar el fuego del arte