Fue un loco amor el que sentí por ti... Entre mis brazos te vi que agonizabas con mis besos. Cuánto duró tu amistad y tu amor... no lo sé... Si fue toda una vida o quizá un minuto supremo tal vez... Tan sólo sé que tuviste el valor de encontrar el instant
Frases célebres sobre: mor. [Página 194]
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En la Escuela del Querer con gran dolor aprendí el amor de la mujer...
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Gime, bandoneón, tu tango gris, quizá a ti te hiera igual algún amor sentimental...
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Si habrá crisis, bronca y hambre, que el que compra diez de fiambre hoy se morfa hasta el piolín.
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Nuestro amor fue un amor del momento, mi cariño fue un ave de paso y tu beso de miel y de raso fue un vaso sagrado que no olvidaré.
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Hoy vas a entrar en mi pasado y hoy nuevas sendas tomaremos... ¡Qué grande ha sido nuestro amor!. Y, sin embargo, ¡ay!, mirá lo que quedó...
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Por un recuerdo que me sigue siempre, por un pasado que borrar no puedo, es esta pena cruel, es este gran amor, que nunca, nunca, deja ya de florecer.
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¿Qué es esa cosa llamada amor? ¿Esa cosa divertida llamada amor? Que solo puede resolver este misterio ¿Por qué he de ser un tonto?
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El amor es un guía ciego, y los que lo siguen muchas veces se extravían
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Pocas cosas desmoralizan más que la injusticia hecha en nombre de la autoridad y de la ley.
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Hay una filosofía para las ciencias. No la hay para la poesía. No conozco moralista que sea un poeta de primer orden. Es extraño, dirá alguien.
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Hay menos maneras de hacer el amor de lo que se dice, pero más de lo que se cree.
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El enfermo de amor, el traicionado y el celoso tienen el mismo olor.
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Sustituir el amor propio con el amor de los demás, es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo.
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Todo lo que endurece, desmoraliza.
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No se sabe la fuerza moral que pierde la exhortación a un desdichado cuando se la dirige el que es dichoso
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El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.
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No reneguéis la inmortalidad del alma.
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Solamente admitiendo la noche físicamente, se le ha llegado a aceptar moralmente. ¡Oh, noches de Young! ¡Cuántas jaquecas me habéis causado!
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Vuestro espíritu es arrastrado continuamente fuera de sus casillas y, sorprendido en la trampa de las tinieblas, construido con arte grosero por el egoísmo y el amor propio.