Entre un grupo de sólo hombres, ¡Qué calor el de la mujer!
Frases célebres sobre: mujer. [Página 51]
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Atardecer primaveral. ¿Qué lee el hombre que no tiene mujer?
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¿Conocéis tan mal el corazón de una mujer para ignorar lo que puede nacer de la gratitud?
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No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.
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Sentir, amar, sufrir y sacrificarse, será siempre el texto de la vida de las mujeres
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¿Acaso puedo ocultar mi pensamiento a la mujer a la que más respeto, de la que no he recibido sino ternura y toda la bondad del mundo, a la mejor de las madres?
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La justicia es unas estatuas feas en las plazas de las ciudades. Ninguna de ellas me gusta ni poco ni mucho -no son diosas ni mujeres. Yo amo la justicia de las mujeres sin túnica y sin divinidad.
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No existe el hombre que haya podido descubrir el medio de dar un consejo de amigo a una mujer, ni siquiera a la suya.
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Cuando un hombre dice a una mujer que la ama, ella, por poco sólidas que le parezcan las bases de este sentimiento, sin razonarlo se siente impulsada a tomarlo por verdadero. Lo cree siempre.
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Las mujeres abandonadas son las que simplemente aman; las conservadoras son las que saben amar.
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Cuando un marido y una mujer se comprenden, sólo el diablo sabe quién comprende a quién.
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El amor crea en la mujer, una mujer nueva; la de la víspera ya no existe al día siguiente.
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En las mujeres, el instinto equivale a la perspicacia de los grandes hombres.
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La mujer es la reina del mundo y la esclava de un deseo
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Las mujeres abandonadas son las que simplemente aman; las conservadas son las que saben amar
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Ningún hombre debe casarse hasta haber estudiado anatomía y haber hecho la disección por lo menos de una mujer.
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El encono de ciertas mujeres contra las que tienen la desgracia de amar es una prueba del daño que hace, interiormente, la castidad.
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Todas las tonterías estereotipadas para uso de los enamorados, que las usan sin variar en cada caso, parecen siempre encantadoras a las mujeres, y solamente leídas con frialdad pueden parecer pobres de ingenio. El gesto, el acento, la mirada de un joven l
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En todos sitios, antes de juzgar a un hombre, la gente escucha lo que de él piensa su mujer
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Para saber hasta donde llega la crueldad de esos encantadores seres que nuestras pasiones enaltecen tanto, es necesario ver a las mujeres entre ellas