Cuando eres un constructor de barcos, nadie te presta atención. Pero cuando eres el dueño de los Yankees de Nueva York... lo hacen, y me encanta.
Frases célebres sobre: nad. [Página 306]
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En el marco de un asunto importante, siempre hay aspectos que nadie desea discutir.
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Nada era del individuo, a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo.
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No querían que la riqueza fuese repartida; si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para poder distinguir a nadie.
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No quiero oír ningún mensaje diciendo estoy manteniendo mi posición. No estamos manteniendo nada. Que lo mantengan los alemanes.
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¿Qué conocimiento tenemos de nada si no es a través de nuestro propio espíritu? Todo ocurre en la mente sólo lo que allí sucede tiene una realidad.
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Tal vez acá y allá, algún tosco piloto cargado de años, metido en su rincón y del que nadie se preocupa, pueda hacer en secreto unos sondeos con una cuerda vieja y una plomada, y murmurar palabras de aviso que el capitán y los marineros no escuchen por es
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Los sauces inclinados junto a la ciénaga, el gran casco varado y el tronco flotando, ¡Con la vida comenzó el dolor!
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Nada de lo dispuesto en un idioma es menos traducible que sus modos de subestimación.
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Nada deseamos porque sea bueno, sino que es bueno porque lo deseamos.
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El que no pueda acordarse del pasado está condenado a repetirlo.
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Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.
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La sociedad no debe exigir nada de aquel que no espera nada de ella.
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La obras maestras no son nunca más que tentativas afortunadas
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Sin una decisiva fuerza naval no podemos hacer nada definitivo. Y con ella, todo lo honorable y glorioso.
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Nada aborrezco más que la ingratitud.
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Nada se parece más a un hombre honesto que un pícaro que conoce su oficio.
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Nada cambiaría mientras el poder siguiera en manos de una minoría privilegiada.
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Esta es la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había generado un acto de autosugestión.
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La felicidad radica, primero que nada, en la salud.