Lo que persigue un buen socialista es que nadie sea tan rico como para poner a otro de rodillas ni nadie sea tan pobre como para tener que arrodillarse ante otro.
Frases célebres sobre: nadi. [Página 67]
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Socialismo es que nadie tenga tanto como para hacer arrodillarse a otro ante él, ni que nadie tenga tan poco como para tener que arrodillarse ante los demás.
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Nadie tiene en Colombia la autoridad de cerrar con candado el camino hacia la paz
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Que nadie se engañe: decir buenos días ya es hacer literatura.
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Bienaventurados los pobres porque saben, con certeza, que no ha de quererles nadie por sus riquezas
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Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós
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Dylan ha escrito canciones que tocan lugares de la mente a los que nadie antes había llegado.
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El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla: este es el mandato que recibí de mi Padre
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Nadie puede ponerle en una prisión psicológica, ya está en ella.
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¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino uno solo, Dios
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Así está el asunto: si va a haber barcos suficientes de modo que por su número nadie se quede aquí, nosotros zarparemos; pero si unos van a tener que quedarse y otros van a navegar, no embarcaremos en los barcos.
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La verdad, como el sol, no es patrimonio exclusivo de nadie, sino que pertenece a todos y para todos produce luz y Vida.
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Nadie es como otro. Ni mejor ni peor. Es otro. Y si dos están de acuerdo, es por un malentendido
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La gratitud es un deber que debiera ser recompensado, pero que nadie debe esperar la remuneración.
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El derecho de voto es un derecho que nada ni nadie puede quitar a los ciudadanos
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Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.
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Nadie debe cometer la misma tontería dos veces, la elección es suficientemente amplía.
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Me daban ódenes. Obedecía. Me sentía justificado. Ahora nadie pueda ya darme órdenes y nada puede ya justificarme
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Nadie puede pensar lo que quiere ni hacer pensar a otro lo que a él se le antoje. Lo único que puede hacerse es observar atentamente a una persona; generalmente se puede decir luego con exactitud lo que piensa o siente y, por consiguiente, también se pued
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Preferirían que uno siguiera siendo lo que solía ser, que nadie cambiase de cara. Pero mi rostro se niega a ello, cambiará mucho, le es necesario.