No desperdicies lágrimas frescas en dolores pasados.
Frases célebres sobre: olor. [Página 7]
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Vivir en cualquier parte del mundo hoy y estar contra la igualdad por motivo de raza o de color es como vivir en Alaska y estar contra la nieve.
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Si hace una pregunta como ¿De qué color es el sueño?, o ¿Qué pesa más, una roca o un corazón entristecido?, no hay ninguna respuesta correcta que esté oculta. De hecho, la respuesta carece de importancia; las razones de la respuesta son mucho más interesa
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10.- Los estímulos de los sentidos no sólo son gustativos: se puede jugar igualmente con el tacto contrastes de temperaturas y texturas, el olfato, la vista colores, formas, engaño visual, etc., con lo que los sentidos se convierten en uno de los principa
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Me miré al espejo con la camiseta roja y dije: ¡Este color me sienta bien! tras fichar por Ferrari en 2009.
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El negro no es un color. Es la ausencia de color. Y de cerebro
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¡Ay! El dolor se repite...¡Ay!
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El dolor hace al hombre lúcido y al mundo transparente. El dolor abre perspectivas hasta el fondo.
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Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.
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Creo que mis canciones existieron antes de que se escribieran, en un lugar llamado la 4ta dimensión donde están los sonidos y las formas y los colores de la tierra. Ellos son el aire y la hierba y la madera y son todos estos sentimientos. Cuando una colec
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Antes que la vida miserable y perecedera están el dolor, la justicia y el ideal.
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Dolorosamente sabemos que en este país el gobierno tiene la metralla homicida para los hijos de la patria y la temblorosa rodilla en tierra ante el oro americano.
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El dolor es más fuerte entre los más fuertes. Como el cáncer.
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Aún era pronto para asegurarlo, pero a Astaroth le pareció que tenían un color peculiar. Oro viejo, tal vez.
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El mundo exige resultados, no le cuentes a otros tus dolores de parto, muéstrales al niño.
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¡Oh, qué dolor no tener
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Alcanzó a reconocerla en el tumulto a través de las lágrimas del dolor irrepetible de morirse sin ella, y la miró por última vez para siempre jamás con los ojos más luminosos, más tristes y más agradecidos que ella no le vio nunca en medio siglo de vida e
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Alguna vez él le había dicho algo que ella no podía concebir: los amputados sienten dolores, calambres, cosquillas, en la pierna que ya no tienen. Así se sentía ella sin él, sintiéndolo estar donde ya no estaba
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Adoro España, es un país salvaje y genuino, y sus colores son estupendos y se adaptan muy bien a mi temperamento, un poco dramático y sanguíneo.
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Soy un tipo muy negativo, demasiado autoexigente, hipersensible. Y todas esas cosas hicieron que el tenis haya sido para mí siempre dolor y sufrimiento”.