Una resolución enérgica cambia en el momento la más extrema desgracia en un estado soportable
Frases célebres sobre: ome. [Página 187]
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La belleza no es más que la promesa de la dicha
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El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.
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El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.
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De manera que ahora soy un ser de ninguna parte, forastero en todas; huésped, en el mejor de los casos. También he perdido a mi patria propiamente dicha, la que había elegido mi corazón, Europa, a partir del momento en que ésta se ha suicidado desgarrándo
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Glorificáis la naturaleza y meditáis sobre ella. ¿Por qué no domesticarla y regularla?
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Me gustan las personas cuyo talento reluce en los momentos raros y preciosos, como perfumes antiguos.
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Es preferible sufrir una injusticia, que cometerla
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No está en mi naturaleza gastar dinero con moderación cuando estoy teniendo un buen momento
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Olvídate de lo malo, que contra tu voluntad, prometiste hacer.
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Apostábamos a levantar un sector industrial en un momento en que toda la industria de nuestro país estaba destruida. Nos planteábamos absurdamente vender motores mientras que, en lo inmediato, la gente era demasiado pobre para comprar siquiera nafta
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Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.
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Es mejor sufrir una injusticia que cometerla.
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Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no.
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El comercio es el igualador de las riquezas en las naciones.
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¡Ay madre! Cuando estemos satisfechos de comer, de hablar, de reírnos y maravillarnos, nos vamos cada uno a lo nuestro: yo a mi cama, donde distraído abro la esclusa intemporal del sueño, tú a tu tumba, donde susurra la hierba familiarmente con su voz de
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Las promesas que hicieron ayer los políticos son los impuestos de hoy
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Es la función de todo comandante aquella de hacerse odiar por sus soldados, para que cuando acometan una orden en batalla la ejecuten con todo ese odio que reservan para ti, el odio extremo que les lleva a matar... Pero nunca pude imaginar que se pudiera
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Entonces uno podía flotar y deslizarse a alta velocidad, totalmente comprometido pero también totalmente separado, y alrededor de uno, la danza de los negocios, la información interactuando, los datos hechos carne en el laberinto del mercado negro...
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La desgracia caerá sobre el temerario que desea saber lo que debiera ignorar y acometer lo que excede a sus facultades.