Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón
Frases célebres sobre: ora. [Página 183]
Hay un total de 8723 freses célebres sobre "ora" este sitio web. [Página 183]
-
-
Que tu sabiduría sea la sabiduría de las canas, pero que tu corazón sea el corazón de la infancia candorosa.
-
Créeme, en tu corazón brilla la estrella de tu destino.
-
El trabajo comienza con la elaboración de instrumentos
-
Si la civilización es fruto de inesperados y graduales cambios en los esquemas morales, por mucho que nos desagrade, nos veremos obligados a concluir que no está al alcance del hombre establecer ningún sistema ético que pueda gozar de validez universal.
-
Viene de antaño la idea de que quienes adoptan las prácticas del mercado competitivo consiguieron mayor aumento demográfico y desplazaron a otros grupos que siguieron costumbres diferentes... Sólo los grupos que se comportan conforme a ese orden moral log
-
Dadme un estío más, oh poderosas, y un otoño, que avive mis canciones, y así, mi corazón, del dulce juego saciado, morirá gustosamente.
-
¿No es más bella la vida de mi corazón desde que amo?
-
Vacilan y caen los hombres sufrientes, ciegos, de una hora en la otra, como aguas de roca en roca lanzados, eternamente, hacia lo incierto.
-
El Estado es la realización de una idea moral.
-
El encanto de la belleza estriba en su misterio; si deshacemos la trama sutil que enlaza sus elementos, se evapora toda la esencia.
-
El reloj no marca nunca las horas para los dichosos
-
La verdad es para el sabio; la belleza, para el corazón sensible.
-
Detrás de ese balcón duerme mi amada soñando sus quimeras con rubor, mientras que mi alma enamorada llora por la ausencia de su amor.
-
La flor encantadora y delicada que sobre esbelto tallo se mecía, la vio ufana la luz de un solo día, luego desapareció.
-
El deber no es otro que sentir lo grande, adorar lo bello y no aceptar, con las ignominias que nos imponen, todos los convencionalismos sociales.
-
Cuanto más tendemos a una vida moral elevada, más debemos recordar que el espíritu tiene sus raíces en las vísceras.
-
Lo que debo hacer es morir ahora. Aceptar la justicia de la muerte y la injusticia de la vida.
-
El orador que desee conmover a una muchedumbre debe emplear afirmaciones violentas, expresadas en términos abusivos. Deberá exagerar, repetir, eludir toda tentación por presentar pruebas razonables.
-
Ya se trate de ciencia o historia, es preciso desconfiar de la ignorancia que se encierra bajo el término fatalidad.