Basta mirar: se cubre de verdad la mirada. Basta escuchar: retumba la sangre en las orejas. De cada aliento sale la ardiente bocanada de tantos corazones unidos por parejas
Frases célebres sobre: ora. [Página 196]
Hay un total de 8723 freses célebres sobre "ora" este sitio web. [Página 196]
-
-
Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos
-
Entro despacio, se me cae la frente despacio, el corazón se me desgarra despacio, y despaciosa y negramente vuelvo a llorar al pie de una guitarra
-
Encarnación, yo digo en mi corazón, si soy tonto que lo sea. No me importa: no me muero por ser tonto, tonto estoy, y si sé que tonto soy, sé que hasta tonto te quiero
-
A mí me ha de enamorar,de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer
-
La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.
-
Más vale vergüenza en cara que mancilla en el corazón
-
Promesas de enamorados, por la mayor parte son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir
-
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada
-
Cada día lo desea más mi sangre y se me agranda de amor y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda
-
Yo tenía un par de años más que ella, pero nos enamoramos, en el cuarenta y seis nos casamos y en el setenta y tres la perdí. Eso duró mi historia sentimental
-
Ya no me verás nunca mejor de como estoy ahora
-
Yo mismo ignoraba como había solventado las dificultades que ahora veía resueltas en el cuadro. Me asombraba de mi propia maestría. Tan ajeno me sentía que de esas obras solía decir que las habían pintado los ángeles, que mi mano sólo había cernido de ins
-
Había motivos para estar triste y para desesperarse y para desear morir, y algo notaba él que se desgajaba amenazadoramente en su interior, aunque el Sol brillase eternamente, aunque cantasen preciosos los pájaros en el exterior; nada podía consolarle, na
-
Ahora empiezo a meditar lo que he pensado, y a verle el fondo y el alma, y por eso ahora amo más la soledad, pero aún poco.
-
Saber llorar es la sabiduría de la sencillez
-
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
-
Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
-
La verdadera ciencia enseña, sobre todo, a dudar y a ser ignorante.
-
El amor aviva la verdad para quien lo toma y quien lo da, evapora la mediocridad y domina todo lo que está.