Gracias te doy, corazón mío, por haberme despertado de nuevo, y aunque es domingo, día de descanso, bajo mis costillas continúa el movimiento de un día laboral.
Frases célebres sobre: ora. [Página 402]
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Estoy seguro de que incluso en la cámara de gas, cuando el fluido letal los estuviera ahogando y convirtiendo en terror la esperanza de sus corazones, el viejo doctor les susurraría en un último esfuerzo que todo estaba bien y que todo iba a salir bien, p
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La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.
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La religión y la moral ponen un freno a las energías de la naturaleza, pero no las destruyen. El borracho encerrado a medio jarro de sidra por cada comida, ya no se emborrachará, pero no por ello dejará de gustarle el vino.
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Mal obedecer los labios cuando el corazón murmura
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En el paraíso perdido de la probabilidad. En otra parte. En otra parte. ¡Sonora expresión!
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Este hombre debe ser un gran ignorante, pues a todo lo que se le pregunta da una contestación.
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Todo amor que no sea una pasión furiosa y trágica debe ser erradicado del teatro; y un amor, sea cual fuere, estaría tan desplazado en Electra como en Athalie. Vos habéis reformado la declamación; ha llegado la hora de reformar la tragedia y de purgarla d
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Señora; y es ústed fea; pero yo por la mañana estaré sobrio
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Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo.
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Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
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Queríais paz sin honra, y ahora no tenéis ni paz, ni honra
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¡Cuán querida es de todos los corazones buenos su tierra natal!
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Mal obedecen los labios cuando murmura el corazón
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Recuerda se ven las caras, pero nunca el corazon
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Juventud, divino tesoro, ¡te fuiste para no volver! Cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer...
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Cuando abrí los ojos, lo primero que vi fue a Ayrton, llorando, como si fuera él el del accidente.
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Entre mi mujer y yo, siempre hay una cremallera que se atora.
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Mi ex marido y yo nos enamoramos a primera vista. Quizá debería haberle echado otro vistazo.
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El corazón quiere lo que quiere. No hay una lógica para estas cosas. Tú conoces a alguien y te enamoras, eso es todo.