¡Qué hermoso es sentirnos enamorados, y qué raro es saberlo!
Frases célebres sobre: ora. [Página 399]
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Me dicen que estoy enamorado de mí mismo. Y es así realmente, porque estoy enamorado de ti; amándote, tengo que amar todo lo que te pertenece, y, por lo tanto, debo amarme a mi mismo.
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Con tus pensamientos de ahora estás creando tu futuro; si piensas con nobleza tendrás una conducta noble. Si piensas con bajeza, ningún ambiente te hará cambiar. Así pues, los pensamientos y las acciones son interdependientes.
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Pon tu corazón, mente y alma, incluso en los actos más pequeños. Ese es el secreto del éxito.
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Su voz era muy bonita, alta, clara y tan llena de vida que te daban ganas de reír y llorar a la vez.
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Entre la píldora postcoital y la gripe A, estamos buenas
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Un ahorrador es un imbécil que inmoviliza mil francos para ganar cinco, e ignora cuántas cosas bellas se pueden hacer con mil francos.
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¡Oh! Te has ido, te has ido, amada, en una tarde de invierno y mi corazón es una flor marchita hoja de un poema viejo hace tiempo arrugada echada al cesto o debajo de la mesa.
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No es el debate el que impide la acción, sino el hecho de no ser instruido por el debate antes de que llegue la hora de la acción.
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El misterio es otro nombre para nuestra ignorancia; si fuéramos omniscientes todo sería perfectamente claro.
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Mi buen corazón te perdonó, porque tu alma era preciosa para mí
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Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro
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No hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. As
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La escritura dejó de ser divertida cuando descubrí la diferencia entre el escrito bueno y malo y, aún más aterradora, la diferencia entre éste y la verdadera arte. Y después de eso, vino el látigo.
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Y ahora me alegro cuando en el patio ladran los perros ladran los perros y cuando llegas para quedarte conmigo hasta mañana hasta mañana.
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No comprenderás pero escucha el dolor no me lo puedo llorar en un pañuelo.
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Cuanto más, que no debemos llorar porque se pierdan las tierras y posesiones si salvamos nuestras personas, pues las posesiones no adquieren ni ganan a los hombres sino los hombres a las posesiones.
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Así, pues, como hombres valientes y animosos, acordándoos de vuestra virtud y esfuerzo, acometed con ánimo y corazón a vuestros enemigos, y pensad que la necesidad en que podemos encontrarnos es mucho más de temer que las fuerzas y poder de los enemigos.
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Creo que hay un mercado mundial para alrededor de cinco computadoras.
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Sé previsor, vela en la oración, humíllate en toda ocasión