Yo no soy, ni pretendo ser masoquista. Me adoro mucho para sufrir, aunque de vez en cuando, sin el afán de querer padecer un mal momento... He soltado alguna lágrima, sobre todo, cuando se ha roto una relación de amor.
Frases célebres sobre: oro. [Página 30]
Hay un total de 1175 freses célebres sobre "oro" este sitio web. [Página 30]
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Las personas son máscaras, las acciones son juegos de enmascarados, los deseos contribuyen al desarrollo normal de la farsa, los hombres denominan toda esta multiplicidad de seres y fenómenos, ¡Consumen el tesoro de sus días disfrazándose de muertos!
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A los que tienen paciencia, las perdidas se les convierten en ganancias, los trabajos en merecimientos y las batallas en coronas.
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Nada ingresa al tesoro público, para beneficio de un ciudadano o de una clase, que no sea aquello que otro ciudadano u otras clases han sido forzados a poner en él.
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Me gustaría ser enterrado con todos mis tesoros como los faraones. Si pudiera me pagaría una pirámide en Kensington.
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Doloroso y grande es el destino del artista.
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Llena mi corazón de canciones. Déjame cantar siempre más eres lo único que me importa, todo lo que idolatro y adoro
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Tras un siglo de dominio colonial se encuentra una cultura rígida en extremo, sedimentada, mineralizada. El deterioro de la realidad nacional y la agonía de la cultura nacional mantienen relaciones de dependencia recíproca
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Deberíamos explotar esa tontería del arte. Eso es una nueva industria y una mina de oro. Parece otra industria del teléfono
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El oro, a la par que es el más puro de los metales, es el mayor de los corruptores
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Los críticos no sabrían distinguir y apreciar ni los diamantes brutos ni el oro en barras; en literatura no conocen sino lo que circula, las monedas; ellos son comerciantes, su crítica tiene balanzas, pesas, pero no tiene ni crisol ni piedra de toque.
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En la epopeya hay que mostrar, hasta en los rasgos del personaje, el destino que le aguarda, como se prevé el sacrificio hasta en el arreglo de las flores que servirán de corona a las víctimas.
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Siempre estamos pidiendo nuevos libros, pero en ésos que poseemos desde hace mucho tiempo hay inestimables tesoros de ciencia y de entretenimiento que desconocemos porque hemos decidido privarnos de ellos.
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El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
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¿Comprendes tú qué sangre lloro en mi noche triste?
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Ya casi nadie torea para salir de pobre. Hace falta una motivación más fuerte que el dinero. Mucha gente que padece urgencia económica no se enfrentaría a un toro por mucho que le pagaran... Jugarse la vida no tiene precio
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La hipocresía hace llevar siempre, a los que la cultivan, una vida de mortificación amarga y rencorosa.
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Cuando yo me enfrento a los medios de comunicación, yo tengo que ser el primer demócrata que hay en este país para ganarme a la gente. Lo que no puedo es salir y gritar: ¡Vamos a matar a todos los moros! ¡No! Esto no. ¿Me entiendes?
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Frente a los medios, hay que disfrazarse. No puedo salir y gritar: '¡Vamos a matar a todos los moros!
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Se ve que no conoces a las mujeres, son capaces de todo, de lo mejor y de lo peor si les da por ahí, son muy señoras de despreciar una corona a cambio de ir al río a lavarle la túnica al amante o de arrasarlo todo y a todos para sentarse en un trono.