Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
Frases célebres sobre: osa. [Página 354]
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El hombre que no ha amado apasionadamente ignora la mitad más hermosa de la vida.
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Hay que tener un marido prosaico y tomar un amante romántico.
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La firmeza de la mujer que resiste su amor es la cosa más admirable que pueda darse en la tierra.
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Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás.
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La cosa con Michael es que es posiblemente, el artista más profesional, más talentoso con el que haya trabajado. Cuando todo el barullo esta despejado, cuando eso pasa, puedes tener 60 bailarines en frente de ti, y saber exactamente cual es Michael.
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¿Qué adorno más grande puede haber para un hijo que la gloria de su padre, o para un padre que la conducta honrosa de su hijo?
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Me preguntas si debes o no casarte; pues, de cualquier cosa que hagas te arrepentirás.
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Los dioses no han hecho más que dos cosas perfectas, la mujer y la rosa.
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Ni fácil ni difícil, me daré al que sepa gustarme sin pretender apropiarse de otra cosa que no sea lo que ofrezco.
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Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.
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La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.
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Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
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¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?
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Pensando en tu bien te digo que cosa dulce es aprender de quien bien te aconseja en tu provecho.
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Los reyes son felices en muchas cosas, pero principalmente en esto: pueden decir y hacer lo que les parezca.
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Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna tan portentosa como el hombre... Sólo la muerte no ha conseguido evitar.
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Yo también cuando era joven, dejaba la lengua ociosa y hacía obrar a la mano; más ahora, al tocar la realidad, veo que los hombres, la lengua, no el trabajo, es la que todo lo gobierna.
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Hay que ver el final que cada cosa trae; a muchos de los dioses les han enseñado la felicidad para después destruirlos.
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Me hago viejo aprendiendo siempre multitud de cosas.