Nosotros consideramos que el sentimiento del deber, profundamente arraigado en una naturaleza de hombre, es capaz de contener por tres horas el mar de demencia que lo está ahogando. Pero de tal heroísmo mental, la razón no se recobra.
Frases célebres sobre: oso. [Página 145]
Hay un total de 5799 freses célebres sobre "oso" este sitio web. [Página 145]
-
-
Cuatro cosas son las que los hombres mucho desean y no las pueden alcanzar: harto dinero, perfección de ciencia, reposo continuo y alegría perfecta
-
El matrimonio es un combate a ultranza, antes del cual los esposos piden la bendición de Dios, porque amarse para siempre es la más temeraria de las empresas.
-
Estar celoso es el súmmum del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.
-
Existen en nosotros varias memorias. El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya.
-
Un libro hermoso es una victoria ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano.
-
Estar celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad
-
El matrimonio es una costumbre a ultranza, antes del cual los esposos piden la bendición de Dios, porque amarse para siempre es la más temeraria de las empresas
-
Si logro encontrarlo, podré escapar; si no, valeroso forastero, temo haberos mezclado en mis desdichas: Manfredo sospechará que sois cómplice de mi fuga, y seréis víctima de su resentimiento.
-
La vaca desea los arreos del caballo y el caballo perezoso, estar al arado
-
Ningún descanso me redime del trabajo; la noche persigue mi reposo al día y el día a la noche
-
La instrucción desarrolla en nosotros el germen de los talentos y los sabios principios nos fortifican en el amor a la virtud
-
Trabajen, compañeras, pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos -la felicidad de todos- es muy superior a la fatiga de cada uno. A esto los hombres llaman ideal, y tienen razón. No hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja.
-
Al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza.
-
Para el desidioso todos los días son festivos
-
En ciertas circunstancias de la vida conviene que el amigo permanezca silencioso a nuestro lado; el consuelo hablado ensancha la llaga y nos deja ver su profundidad
-
El descortés es como un leproso del mundo distinguido
-
El envidioso enflaquece de lo que a otros engorda.
-
Acumular riquezas proporciona gran sosobra.
-
Todos somos mortales. Nosotros y nuestras obras