¿Tiene la alegría alguna importancia evolutiva? Sospecho que si, sospecho que el mal humor y el temor están condenados a una rápida extinción. Donde no hay alegría no hay valor, y sin valor las demás virtudes son inútiles.
Frases célebres sobre: pecho. [Página 2]
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También en estos tiempos, a despecho de los que niegan a Dios, la tierra está muy cerca del Cielo.
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Mis pechos han costado 15 millones de la antigua moneda italiana. Tuve que pagar cuotas de un millón y medio al mes.
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Como la herida era en el pecho, le apliqué el torniquete en el cuello
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El que nada desea, es sospechoso.
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La actitud inherente al consumismo es devorar todo el mundo. El consumidor es eterno niño de pecho que llora reclamando su biberón. Esto es obvio en los fenómenos patológicos, como el alcoholismo y la adicción a las drogas.
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Bulto sospechoso.
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Y aquí el Presidente del Gobierno de Euzkadi –sigue el discurso- católico, pregunta con el corazón dolido: ¿Por qué el silencio de la jerarquía? Yo le aseguro, señor Aguirre, con la mano puesta sobre mi pecho de sacerdote, que la jerarquía no calló en est
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El arte debe hacer preguntas y no avanzar respuestas, que siempre me parecen sospechosas, incluso peligrosas.
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Dentro de mi pecho guarde,
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En un cuerpo nacido, años antes, empezaba a aposentarse la vida de nuevo; todas las cosas aparecían por primera vez ante mis ojos asombrados; el amor me colmaba el pecho, un amor vasto y tranquilo, para las piedras y los animales, para las plantas y los h
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Cómo será acostarme en tu país de pechos tan lejano. Ando de pobre cristo a tu recuerdo clavado, reclavado.
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No sé nada de mi corazón, no sé sise detuvo en mi pecho o vaga alrededor de vos.
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Como niño de pecho en brazos de su madre, así en mí está mi alma”.
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Las nuevas opiniones son siempre sospechosas, y usualmente opuestas, sin ninguna otra razón mas que aún no son comunes.
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Cualquiera que piense que tiene algo que enseñar es por lo menos sospechoso.
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La vida se me debatía en el pecho, con unos ímpetus de ola marina, se me evadía la consciencia, yo descendía a la inmovilidad física y moral, y el cuerpo se me hacía planta, y piedra, y lodo, y cosa alguna.
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Voy a poner el pecho, no estoy en el libro de los cagones.
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Digo pues que es doctrina muy llana, saludable y cierta que no se pueden poner nuevos pechos sin la voluntad de los que representan al pueblo.
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Cuando se abre la boca,lo que se dice no depende de la oreja, sino de la fertilidad de la conciencia,la palabra es sémen que no siempre germina,hasta que entra en el pecho.”