Ser libre es dejar de depender de alguien para depender de todos
Frases célebres sobre: pen. [Página 136]
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Y pensar que hace diez años fue mi locura. Que llegué hasta la traición por su hermosura.
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Enseñar a pensar es una de las principales tareas de la educación intelectual
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La felicidad es suma y compendio de lo que uno ha ido haciendo con su vida
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Basta decir una gran verdad para que todo el mundo se ría pensando que se trata de un rasgo de humorismo.
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¡Las caras de las muñecas! Aunque nunca lo pensé me he vuelto viejo.
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El barrio duerme tranquilo y un hombre en el fuelle traduce su pena y se oye en la noche tan tibia y serena un solo muy triste de su bandoneón.
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Gime, bandoneón, grave y rezongón en la nocturna verbena. En mi corazón tu gangoso son hace más honda mi pena.
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Pensar que fui el estudiante soñador y tú la humilde y bella flor que perfumaba mi sentir.
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Por un recuerdo que me sigue siempre, por un pasado que borrar no puedo, es esta pena cruel, es este gran amor, que nunca, nunca, deja ya de florecer.
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La naturaleza te da la cara que tienes a los veinte, a los cincuenta depende de ti
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A veces se siente más la angustia esperando un placer que sufriendo una pena
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Cuando bajo a mi perro, siempre voy pensando que hay un fotógrafo retratándome y me pongo ideal.
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Durante mi infancia sólo ansié ser amada. Todos los días pensaba en cómo quitarme la vida, aunque, en el fondo, ya estaba muerta. Sólo el orgullo me salvó
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La frase es el alma del pensamiento; con una frase se hiere y hasta se mata. Durante largo tiempo se recuerda y se repite.
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Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir.
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Las cadenas se rompen con ideas y no a bayonetazos
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Bueno es que se obedezcan las leyes. El pueblo comprende lo que las hace justas. No se las abandona. Cuando se hace depender su justicia de otra cosa, es fácil tornarla dudosa.
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Dios tiene mil medios de hacer compensaciones; Si a uno le da buenas comidas, al otro le da un poco más de apetito, y eso restablece el equilibrio.
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Bien sé que soy mortal, una criatura de un día. Pero si mi mente observa los serpenteantes caminos de las estrellas, entonces mis pies ya no pisan la Tierra, sino que al lado de Zeus mismo me lleno con ambrosía, el divino manjar.