No debemos sujetar nuestra nave con una ancla sólo ni nuestra vida con una sola esperanza
Frases célebres sobre: pera. [Página 73]
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El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.
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El Sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su color. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.
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El hombre sensato espera siempre de los perversos mayor daño del que le infieren: si recibe una injuria, piensa que pudo ser golpeado; si lo golpean, piensa que pudieron herirlo; y si lo hieren, se consuela tambien porque piensa que pudieron arrebatarle l
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El imperativo de no torturar debe ser categórico, no hipotético; la tortura es un mal absoluto, no relativo; no existen torturas malas o beneficiosas.
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De todas las desesperaciones, la de la muerte tiene que ser la peor ella y el miedo a morir, cruz y raya cuando ya se puede pronosticar el día y la hora
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La televisión, tal y como se ha ido desarrollando en los últimos años, es antipedagógica. Hay que aprender a verla mediante unos criterios operativos concretos. Los psiquiatras vemos muchos de esos lamentables resultados: niños apáticos, narcotizados dela
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Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias.
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Yo sé que en la luz de una estrella me espera tu amor.
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Yo hubiera dado la vida para salvar la ilusión. Fue el único sol de esperanza que tuvo mi fe, mi amor.
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La resignación es cuestión de temperamento, señor, y el valor de la vida, cuestión de apreciación le respondí.
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He arrastrao llorando la esperanza de olvidar, enfangando mi alma en cien amores, sin piedad.
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Pienso que llegarás un día, y mi alma se ensombrece soñando tu voz... Dulce dolor que me estremece, consuelo de esperarte que sufro por vos...
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Como una escuela de todas las cosas, ya de muchacho me diste entre asombros el cigarrillo... La fe de mis sueños y una esperanza de amor.
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Probablemente nada en el mundo suscita tantas falsas esperanzas como las primeras cuatro horas de un régimen dietético.
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Una mujer puede darlo todo con una sonrisa y recuperarlo después con una lágrima.
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No pierdas el tiempo golpeando la pared, con la esperanza de transformarla en una puerta
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A veces se siente más la angustia esperando un placer que sufriendo una pena
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El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde... Tal vez en algún puerto... ¡En una playa!
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La desesperación es el más pequeño de nuestros errores.