Un solo plato no basta para dar de comer a dos ladrones.
Frases célebres sobre: pla. [Página 85]
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La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
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Si hemos aprendido algo en la historia de la invención y el descubrimiento es que, a largo plazo y a menudo en el corto, las más atrevidas profecías parecen irrisoriamente conservadoras.
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La inteligencia del planeta es constante, y la población sigue aumentando
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Porque deleitarse es algo anímico, y para cada uno es placentero aquello de lo que se dice aficionado.
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El sabio persigue la ausencia de dolor, no el placer.
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A veces, para complacer a las damas, dejamos caer nuestras armas para fingir que son civilizadas
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Tal vez algunas personas quieran mi mal, pero yo continuaré plantando las semillas de fraternidad por donde yo pase
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La felicidad es al mismo tiempo la mejor, la más noble y la más placentera de todas las cosas.
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No lloremos al niño porque el niño es de plata; queda como un recuerdo prendido al corazón.
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Si sobrevienen males, oprimen y corrompen la felicidad, porque traen aflicciones; sin embargo, también en estos resplandece la nobleza.
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El sabio no busca el placer, sólo busca la ausencia del dolor.
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Platón es mi amigo, pero más amiga es la verdad.
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Si las acciones humanas pueden ser nobles, vergonzosas o indiferentes, lo mismo ocurre con los placeres correspondientes. Hay placeres que derivan de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen.
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Cuando se trata de juzgar el placer, los hombres somos jueces imparciales.
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El sabio no busca el placer, sólo busca la ausencia de dolor
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La virtud resplandece en las desgracias.
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Es imposible, por tanto, desplazarse hacia un lugar al que ninguna cosa que se desplace puede llegar.
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...el primer cuerpo es uno distinto de la tierra, el fuego, el aire y el agua, llamaron éter al lugar más excelso, dándole esa denominación a partir del hecho de desplazarse siempre por tiempo interminable.
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Cuanto más nos inclina la naturaleza a los placeres, tanto más propensos somos a la licencia que a la decencia.