En filosofía son más esenciales las preguntas que las respuestas.
Frases célebres sobre: pregunta. [Página 26]
Hay un total de 683 freses célebres sobre "pregunta" este sitio web. [Página 26]
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Cabe preguntarse si no existe en el hombre una oscura y ciega voluntad de hacer la guerra.
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He llegado a pensar que la violencia es una manía que se perpetúa a sí misma, el poder de los agresivos contra los más débiles. Los amigos me preguntan cómo puedo soportar el trabajo que hago. La respuesta es sencilla. Estoy decidida a destruir a los maní
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¿Qué es lo que más quiero hacer? Esto es lo que no debo dejar de preguntarme ante las dificultades.
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El hombre que piensa yerra particularmente cuando pregunta por la causa y el efecto: ambos juntos forman el fenómeno indivisible. Quien sabe reconocer esto se halla en el buen camino hacia la acción, el actuar.
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No nos preguntamos qué derecho a gobernar tenemos: gobernamos. No nos preocupa saber si el pueblo tiene algún derecho al derrocarnos: procuramos tan sólo que no se sienta tentado a hacerlo.
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Amor mío, ¿quién osaría decir: Creo en Dios ? Puedes preguntar a sacerdotes y sabios, y su respuesta no parecerá sino una burla dirigida al preguntador.
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Debe preguntarse a los niños y a los pájaros cómo saben las cerezas y las fresas.
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Los poetas jóvenes, en vez de preguntarse constantemente si tal asunto ha sido ya tratado y recorrer los puntos cardinales en busca de sucesos inauditos, deberían hacer algo con asuntos sencillos. Lo que pasa es que hacer algo con un asunto sencillo tratá
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Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
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En el día final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho
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Si una buena causa os lleva a la locura, preguntaos si, como seres humanos, la razón justifica vuestros actos.
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Ser un intelectual crea un montón de preguntas y ninguna respuesta
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Un niño deja de ser un bebé cuando empieza a preguntar a sus padres de dónde viene. Y deja de ser un niño cuando no quiere decirles dónde va.
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Es mejor saber algunas de las preguntas que todas las respuestas.
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¿Qué hay en un nombre? Eso es lo que nos preguntamos en la niñez cuando escribimos el nombre que nos han dicho es el nuestro.
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La gran pregunta sigue siendo: ¿es esta la manera más rápida y útil de hacerlo?
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Para obtener el éxito verdadero hágase estas cuatro preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?
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Un día de estos te doy un susto y te pido, seria y formalmente, que te cases conmigo. Ay, mi vida, un día el susto te lo doy yo a ti, y si me preguntas, te respondo que sí.
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A veces me he puesto a considerar mi vida y me he preguntado: Y si no hubieses sido actor, ¿qué coño habrías sido? Y me he contestado: ¡Habrías sido un gilipollas!