A medida que estudio más el viejo estado del mundo, y que veo más en detalle el mundo de nuestros días; cuando considero la diversidad prodigiosa que allí se haya, no solamente entre las leyes, sino entre los principios de las leyes, y las diferentes form
Frases célebres sobre: pro. [Página 204]
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fue para enseñar que si los fanáticos no tomaban medidas en sus propias manos, no podrían ver grupos como nosotros. No era una protesta para sentirse bien, sino fue para despertar a la gente para que vieran la realidad que acosa a la comunidad artística.
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Dios, causa de todo, por lo inmenso de su bondad amorosa, sale de su propio interior para colmar todas las cosas
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En sí misma la misericordia es la más grande de las virtudes, ya que a ella pertenece volcarse en otros y, más aún, socorrer sus carencias. Esto es peculiar del superior, y por eso se tiene como propio de Dios tener misericordia, en la cual resplandece su
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No creo en la religión católica, que es la verdadera, menos voy a creer en las musarañas de los protestantes”.
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Yo nací sin profesionalismo: no me acerqué a la radio ni a la televisión. Siempre tomé la música como un profundo amor. De chico nunca se me ocurrió pensar que iba a cobrar por esto. Pero cuando la cosa es en grande, con traslados, grabaciones y cantidad
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El que no es discriminado no se da cuenta, pero yo lo sufrí. A lo mejor no lo hacen a propósito, pero se siente; tanto del lustrabotas como del banquero, el trato que uno recibe siempre es distinto, está entre el desprecio y la indiferencia. Y eso va prod
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* El hombre sólo es explotable si produce algo; la regla de oro de una sociedad será, pues: todo gasto debe producir.
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Nos entregamos a una gran variedad de actos, en los que lo útil y productivo rivaliza con lo improductivo y superfluo: y en nuestra economía corporal hay al menos tanto despilfarro como inversiones. En comparación con los gastos útiles, que producen o que
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El ciudadano asalariado que se casa a los veintiún años y, al poco tiempo, posee un hijo, una vivienda y un automóvil recibe la aprobación de los sexólogos; y, como el colegial al que le ha salido bien una operación aritmética, puede decir: Lo he hecho bi
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Al niño, privado de toda autonomía social, de toda relación espontánea con el otro, reducido, sometido, conformado con un padre, una madre, una televisión idiotizante y una escuela alienante, se le proporciona una iniciación que le describe la sexualidad
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* La iniciación sexual practica dos clases de desvíos: el libidinal y el lingüístico. Comprender por qué masturbarse es la palabra exacta para hablar de meneársela es descubrir cómo la medicina burguesa opone su propio lenguaje de clase a la lengua popula
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Las censuras debilitan, las prohibiciones hacen enloquecer. Ya no sabemos a qué represión dedicarnos para ser felices.
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Vemos, pues, cómo se restablece la prohibición sobre la masturbación: menéarsela ya no es ni peligroso físicamente ni un vicio ... Pero es mil veces peor: uno se convierte en un inepto para el amor, en un desgraciado, en un solitario, en un desviado, en u
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El adulto es sólo la forma que el niño está obligado a adoptar para reproducirse. Y si la salud hace que en lugar de morir pocos años después de haber caído en el estado adulto, vivamos en él mucho más tiempo, debemos olvidar dónde se halla la plenitud de
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La felicidad es un sueño eterno. Nada más legítimo que protegerla contra los enfermos afectados de insomnio.
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Echar los brazos al cuello de Serge procuró a Jonathan una sensación extraña. Tuvo la impresión de que no era a Sergio a quien tocaba, sino a un ser indefinido, más genérico, casi abstracto: un niño. Un niño cualquiera. No había nada, en la presencia físi
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Me han hablado también de un niño legendario que siempre decía sí. Pero él sabía otras palabras. Sí era sólo su respuesta favorita, lo que le permitió ser malo como la tiña sin exponerse a ningún reproche.
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Ningún tercero tiene que interponerse, pues, para cuestionar la validez de un consentimiento y para erigirse en juez de lo que es bueno o malo para los intereses de los otros, contra la propia conciencia de éstos y la evidencia de su acuerdo.
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Muchos son los procesos que revelan no tanto las faltas del acusado como la abyección de los magistrados.