El que compra lo supérfluo, pronto tendrá que vender lo necesario.
Frases célebres sobre: pro. [Página 475]
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He dado este paso consciente de la gravedad y de su novedad, pero con una profunda serenidad. Amar a la Iglesia significa también tomar decisiones difíciles, sufridas, teniendo siempre en cuenta el bien de la Iglesia y no el personal
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Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino
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No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios
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La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad
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Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.
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Nada existe tan agradable a un autor como el encontrar citas de su propia obra en los libros de otros doctos autores.
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En su propio país un genio es como el oro oculto en mina.
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Nada proporciona tanto placer a un autor como el encontrar sus propios trabajos respetuosamente citados por otros doctos autores.
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Invertir en conocimientos produce siempre los mejores intereses.
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Cada producción de un genio constituye el producto de su entusiasmo.
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Abreviar la cena: prolongar la vida.
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El trabajo fortifica el cuerpo, mantiene la salud, prolonga la vida y hace que el tiempo parezca más corto, porque el trabajo está en el orden de la Naturaleza.
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Los hijos tardíos son huérfanos pronto.
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El pecado no es perjudicial porque está prohibido, sino que está prohibido porque es perjudicial
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Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.
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El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
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El hombre débil teme la muerte; el desgraciado la llama; el valentón la provoca y el hombre sensato la espera.
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La felicidad no se produce por grandes golpes de fortuna, que ocurre raras veces, sino por pequeñas ventajas que ocurren todos los días.
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La ignorancia nunca concilia un problema.