Los demócratas burgueses condenan con énfasis los métodos bárbaros de sus vecinos, y sus acusaciones impresionan tanto a sus auditorios que éstos olvidan que tales métodos se practican también en sus propios países.
Frases célebres sobre: propi. [Página 96]
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Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres
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El regalo más grande que le puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida.
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El saber es la única propiedad que no puede perderse.
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De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su propia alma.
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La vanidad es el amor propio al descubierto.
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Ser consciente de la propia ignorancia es un gran paso hacia el saber.
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Los modales apropiados y la consideración para los demás, son las dos principales características de un caballero.
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Cuando el progreso se considera como un proceso necesario de desarrollo de la Historia, sujeto a leyes, queda colocado debajo de lo propiamente humano y, en último término, concebido contra el hombre.
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El Don más grande que podemos hacer a otros no es compartir con ellos nuestra riqueza, sino hacerles descubrir la propia.
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La propiedad en los modales y la consideración hacia los demás son las dos características básicas de un caballero.
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Nada existe tan agradable a un autor como el encontrar citas de su propia obra en los libros de otros doctos autores.
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En su propio país un genio es como el oro oculto en mina.
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Nada proporciona tanto placer a un autor como el encontrar sus propios trabajos respetuosamente citados por otros doctos autores.
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El autor que habla de sus propios libros es peor que la madre que sólo habla de sus hijos.
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En la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las conviciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se atribuye a la opinión de los demás.
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Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de
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Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza.
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En última instancia, el liderazgo es la fortaleza de las propias convicciones, la capacidad de soportar los golpes, y de la energía para promover una idea
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Esclavos de ajenas pasiones y de su propia vanidad, sólo conciben la gloria en un carro triunfal arrastrado por adoradores. Prefieren una corona de cartón dorado, con tal que todos la tomen por oro buen a ley, a la inmortal corona del laurel sagrado que s