Pero una nación nunca será libre si sus hijos no quieren arriesgar su vida en su libertad y defensa.
Frases célebres sobre: quie. [Página 286]
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La cultura inglesa se lo hace tan bien que, cualquier día, tendremos que conducir por la izquierda.
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La moda, nacida para uniformar, consigue que cada cual de quienes la siguen crea que así se diferencia del resto.
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¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? -Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar, dijo el Gato. No me importa mucho el sitio, respondió Alicia. Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes, le conte
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No quiero caminar entre locos, dijo Alicia. Oh, no puedes hacer nada, le respondió el gato, todos estamos locos aquí.
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Dios perdona a quienes inventan lo que necesitan.
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Somos un pueblo que no quiere conservar mucho del pasado en la cabeza. Se considera malsano en Norteamérica recordar errores, neurótico pensar en ellos, psicótico analizarlos seriamente.
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La ironía de quien quiere engañar es que antes debe ser seducido por el propio engaño.
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Las ideas, por bondadosas que sean, no se imponen; se exponen, para que las acepten quienes las consideren ajustadas a la verdad
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Los intelectuales pueden contarse cualquier cosa, venderse cualquier mercancía, que es por lo cual fueron engrupidos tan a menudo por las clases dirigentes de Francia e Inglaterra en el siglo XIX y Rusia y Estados Unidos en el siglo XX.
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Somos un pueblo que no quiere mantener gran parte del pasado en nuestras cabezas.
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El fracaso en el teatro es más dramático y feo que cualquier otra forma de escritura. Cuesta tanto que uno se siente muy culpable.
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No es verdad que el político cesante se quede enfermo de melancolía y quiera volver al paraíso perdido. La púrpura del poder es pesada y deja más alivio que nostalgia cuando se pierde.
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Cuando tienes un buen profesor de física, tú quieres ser físico; cuando tienes un buen profesor de filosofía, tú quieres ser filósofo.
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Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla
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Cuánto y cuánto te quiero, mi dulzura lejana. No hago ni he hecho más que recordarte y padecer con tu ausencia, y así será, querido amor, hasta que vuelta a verte. ¿Cuando?
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Era el pueblo de Mayo quien sufría, no ya el rigor de un odio forastero, sino la vergonzosa tiranía del olvido, la incuria y el dinero. El mismo pueblo que ganara un día su libertad al filo del acero tanteaba el porvenir, y en su agonía le hablaban sólo e
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Un hombre puede hacer cualquier cosa, siempre que su voluntad lo acompañe.
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Cualquier gobernante puede hacer tonterías; lo que no se le permite es decirlas.
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¿Quieres un consejo para tu éxito en la vida de relación? Ayuda a los otros a sujetarse la careta.