Adiós, hermanos, camaradas y amigos. Despedidme del sol y de los trigos
Frases célebres sobre: rad. [Página 146]
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A mí me ha de enamorar,de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer
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Nunca desagrada a una mujer que se le haga el amor.
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No hay pecado tan grande, ni vicio tan apoderado que con el arrepentimiento no se borre o quite del todo.
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Promesas de enamorados, por la mayor parte son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir
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No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada
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Yo he encontrado en la literatura el refugio que no encontraba tan perfecto en el cine o en el café o en la tertulia o en el juego
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Creía acaso en la resurrección de la carne, a la manera judaica, no en la inmortalidad del alma, a la manera platónica. Las pruebas de esto pueden verse en cualquier libro de exégesis honrada
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Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo.
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Si un hombre nunca se contradice, es porque nunca dice nada
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No hay más que un modo de dar una vez en el clavo, y es dar cientos de veces en la herradura.
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El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.
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Un pedante es un estúpido adulterado por el estudio.
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El agradecimiento que sólo consiste en el deseo es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
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De gente bien nacida es agradecer los beneficios que recibe.
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Lo que diferencia a la persona que ha cursado estudios de un autodidacta no es el nivel de conocimientos, sino cierto grado de vitalidad y confianza en sí mismo.
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Toda utopía comienza siendo un enorme paraíso que tiene como anexo un pequeño campo de concentración para rebeldes a tanta felicidad; con el tiempo, el paraíso mengua en bienaventurados y la prisión se abarrota de descontentos, hasta que las magnitudes se
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Escribo por el placer de contradecir y por la felicidad de estar solo contra todos
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La soledad: dulce ausencia de miradas
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El verdadero examen moral de la humanidad, su examen fundamental que yace enterrado profundamente lejos de la vista consiste en su actitud ante esos que están a su merced: los animales. Y en este sentido la humanidad ha sufrido una derrota. Una derrota ta