Las mentiras más peligrosas son las verdades ligeramente desfiguradas.
Frases célebres sobre: rad. [Página 242]
Hay un total de 6184 freses célebres sobre "rad" este sitio web. [Página 242]
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Una nación que quiere agradar a todos merece ser despreciada por todos.
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Una nación que quiere agradar a todos, puede ser despreciada por todos.
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A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
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Un grado intenso de frío es un dolor, pues sentir un frío muy grande es percibir un gran malestar; no puede, por tanto, existir fuera de la mente; pero sí puede existir un grado inferior de frío, así como también un grado inferior de calor.
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Una mujer nunca debe casarse con el hombre de quien está enamorada, porque haría de ella una perfecta esclava.
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Las revoluciones nunca han aligerado el peso de las tiranías, sólo lo han cambiado de hombros.
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El sabio busca la sabiduría; el tonto la ha encontrado
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Contigo, mano a mano busquemos otros prados y otros ríos, otros valles floridos y sombríos, donde descanse, y siempre pueda verte ante los ojos míos, sin miedo y sobresalto de perderte.
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¡Oh bienaventurado, que sin ira, sin odio, en paz estás, sin amor ciego, con quien acá se muere y se suspira, y en eterna holganza y en sosiego vives y vivirás cuanto encendiere las almas del divino amor el fuego!
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Ella en mi corazón metió la mano, y de allí me llevó mi dulce prenda: que aquel era su nido y su morada.
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Basta saber que aquesta tan sencilla y tan pura amistad quiso mi hado en diferente especie convertilla, en un amor tan fuerte y tan sobrado, y en un desasosiego no creíble, tal que no me conozco de trocado.
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El mundo entero está sembrado de trampas, asechanzas y ardides para la captura de los hombres por las mujeres.
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Aunque soy hombre de letras, no debéis suponer que no haya intentado ganarme la vida honradamente
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La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez.
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Una experiencia científica es... una experiencia que contradice la experiencia común.
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¡Usted no me quiere ni me ha querido nunca! ... ¿Por qué entonces con su actitud, con la alegría de su mirada, con su mismo silencio me permitió usted concebir todas las esperanzas?
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El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
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Sigo la santa y justa causa que sigue mi patria y que todos hemos jurado defender
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Los acontecimientos de que era víctima me acercaban singularmente al pensamiento del poeta y encontré acentos que hubieran deslumbrado al músico. En cuanto a él, su voz era poderosa y su alma vengativa apoyaba todas las notas, aumentando terriblemente su