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Frases célebres sobre: rand. [Página 128]
Hay un total de 2710 freses célebres sobre "rand" este sitio web. [Página 128]
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Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores.
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Basta la más pequeña partícula de esperanza para engrandar un gran amor.
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¿Qué adorno más grande puede haber para un hijo que la gloria de su padre, o para un padre que la conducta honrosa de su hijo?
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La muerte no es el más grande de los males: es peor querer morir y no poder hacerlo.
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Mi emoción más grande es cuando pienso algo y falla. Mi mente se llena de ideas sobre cómo puedo mejorarlo
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La austeridad es una de las grandes virtudes de un pueblo inteligente.
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Las más grandes penas son aquellas que nos causamos nosotros mismos.
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Usted no mide la grandeza de un hombre por su tamaño físico, sino por sus actos, por el impacto que él hace en la historia humana
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Mil ojos mirando hacia mi, de los tuyos no puedo huir. Tu mirada me tiene encantada. Si te dejo entrar, estaré equivocada.
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Llorando más allá de lo debido, con ese inmenso dolor te vas marchitando, sin que tu llanto se vea como solución a la desgracia.
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El silencio es una de las artes más grandes de la conversación.
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Me desesperaría si no existieses y no me estuvieses esperando aquí con el ansioso aliento de tus fugaces flores.
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Para ser grande hace falta un 99 por 100 de talento, un 99 por 100 de disciplina y un 99 por 100 de trabajo.
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El futuro está ahí se oye decir Cayce, mirando atrás, hacia nosotros. Intentando dar sentido a la ficción en la que nos habremos convertido. Y, desde donde están, el pasado que tenemos detrás no se parecerá en nada al pasado que imaginamos ahora detrás
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Grandes hechos suelen ser forjados con grandes riesgos
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El descubrimiento más grande de mi generación, es que un ser humano puede modificar su vida cambiando su actitud mental.
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Y cuando tú suspiras entre besos, escucho la blanca Belleza también suspirando por aquella hora cuando todo deberá consumirse cual rocío.
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Como primer plato se sirvió un pescado extraído de un arroyuelo que corría sobre arena dorada, al pie de una colina bastante alta. El pescado era asado a medida que lo iban capturando y se sazonaba luego con finas hierbas del monte Sina; ya que en la mans
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Entérate que tengo mucha sed y que sólo podré abrir cuando la haya saciado. Necesito la sangre de cincuenta niños: tómalos de entre los hijos de tus visires y los grandes de tu Corte... Ni mi sed ni tu curiosidad estarán satisfechas. Regresa, pues, a Sama