No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas lo cual vale más que tratar de llenarlas.
Frases célebres sobre: ras. [Página 337]
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No sé qué composición tendrán nuestras almas, pero sea de lo que sea, la suya es igual a la mía, y en cambio la de Eduardo es tan diferente como el rayo lo es de la luz de la luna, o la nieve de la llama.
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Es cosa tan pequeña nuestro llanto; son tan pequeña cosa los suspiros... Sin embargo, por cosas tan pequeñas vosotros y nosotras nos morirnos.
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Vivir es tan asombroso que apenas deja espacio para otras ocupaciones, aunque los Amigos son, si cabe, un acontecimiento más hermoso.
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Nunca intenté levantar las palabras que no puedo sostener.
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Mi existencia se resumiría en dos frases: condenación y muerte.
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Dios es una desesperanza que empieza donde terminan las otras.
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Amor es ese afecto desengañado que sobrevive tras un instante de baba
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Mientras más se alejan los hombres de Dios, más avanzan en el conocimiento de las religiones.
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¿Qué sería de nuestras tragedias si un insecto nos presentara las suyas?
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Admirar las obras de los otros es, sin duda, mucho más fácil y más cómodo que trabajar
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Llamad a vuestras conciencias; meditad un momento sin odio, sin pasiones, sin prejuicios, y esta verdad, luminosa como el sol, surgirá inevitablemente ante vosotros: la revolución es lo único que puede salvar a la República
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Para mí Dios está cerquísima, porque está donde tú quieras que esté. Si no lo sintiera así, le gritaría más fuerte.
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Tras la desconfianza en el propio criterio, viene la inmoralidad en la vida.
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Lo único que se acepta universalmente es la estrechez de miras.
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Casos como éstos, en los que la muchedumbre derrocha perversión y demencia, no abundan, y tal vez por eso me apasioné en el grado en que lo hice al margen de mi rechazo en tanto que hombre como novelista, como dramaturgo, trastornado de entusiasmo ante
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El reguero de pueblos que ha presenciado nuestros esfuerzos contestará con voces de clarín anatematizando a la legión de traidores científicos que aun en las pavorosas sombras de su derrota, forjan nuevas cadenas para el pueblo o intentan aplastar la reiv
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Habían empezado a hacer planes juntos. Estaban sentados en un sofá de segunda mano que había sacado de la tienda benéfica de San Vicente de Paúl. Fumaban, bebían, sonreían y se ponían ciegos mientras buscaban la manera de darle un palo a Randy.
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Yo me ofrecí a darte lo que necesitaras, pero preferiste ganarlo haciendo algo porque eres una persona trabajadora. Cierto, sabías que estabas transportando cigarrillos, pero, si hubieras sabido que constituía un fraude fiscal, no habrías aceptado.
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No hay nadie que se le pueda acercar, nadie puede bailar como el, escribir las letras, provocar la emoción que el provoca...