Nunca discutas con un superior. Corres el riesgo de tener razón.
Frases célebres sobre: razó. [Página 92]
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Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.
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Acepte las cosas que el destino te une, y amar a la gente con la que el destino te trae juntos, pero lo hacen con todo su corazón.
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Que el porvenir no te perturbe; tú lo abordarás, si es necesario, munido de la misma razón que empleas para el presente
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Si creo desde el corazón, casi todo funciona, si lo hago desde la cabeza, casi nada.
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Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama
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Si tenéis la dicha de grabar en el corazón de los niños y de los jóvenes el amor y la confianza en la Virgen María, habéis asegurado su salvación.
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El carácter más apropiado para educar humana y cristianamente a los niños y jóvenes es el que reúne la jovialidad, la afabilidad y la constancia que sólo se hallan en un corazón humilde y bondadoso
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He ahí un corazón creado a imagen de Dios, salvado con la sangre de Jesús y destinado a ser inmensamente feliz; sin embargo, tal vez ese niño ignore esas verdades y nadie se preocupe de enseñárselas.
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Esta pasión que vencedora rige mi fe, mi corazón y mi albedrío, ni darán tus sonrisas paz al alma, hasta que en ti sus claros ojos fije la eterna luz del pensamiento mío.
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El amor es el espacio y el tiempo medido por el corazón.
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Nuestro corazón tiene edad de aquello que ama.
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Ver ofender a Dios, y ver que los hombres pierden su esperanza y su amor, son para mí dos cosas insoportables y que me parten el corazón.
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El amor es el espacio y el tiempo hechos sensibles para el corazón
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Nuestro corazón tiene la edad de aquellos que ama.
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El fútbol es del que quiere al club. Ese es el corazón de esta actividad. El fútbol es de la gente. Pero Segovia dice que le gente no vota.
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Pues el insulto es razón de quien razón no tiene.
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El fútbol se parece a la adolescencia. Es muy carnal, muy del corazón
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Lo que hago, es lo que me pide el cuerpo: nada más. Yo estaba aquí, esto era un atropello y me negué a permitirlo. Los responsables han convalidado que tengo la razón, los bien intencionados, los que fueron herramientas menos comprometidas.
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Cuando los pedidos se originan en muchos, y el origen es el afecto, es muy difícil razonar con criterio: uno se somete a las reglas del corazón y termina aceptando lo que lógicamente te parece injusto o desmedido.