Pequeña patria, dulce tormenta mía, canto ubicado en mi garganta desde los siglos del maíz rebelde: tengo mil años de llevar tu nombre como un pequeño corazón futuro cuyas alas comienzan a abrirse a la mañana.
Frases célebres sobre: rebelde. [Página 3]
Hay un total de 56 freses célebres sobre "rebelde" este sitio web. [Página 3]
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Así el Amor es más intratable y más tirano para los corazones rebeldes que con aquellos que reconocen su imperio
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... el pequeño movimiento rebelde bautizado con el nombre de Jesús de Nazaret es el instinto judío una vez más.
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Uno debe querer a quien conduce. Por eso hay que incluir al que no protagoniza y entender que los rebeldes no nos desafían, sino que simplemente están informándonos. Lo que no podemos permitir es que los jugadores dejen de luchar. El desborde, el desorden
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¡Yo era rebelde!
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Siempre fui un rebelde... Pero por otro lado, quería ser amado y aceptado, y no sólo un músico, poeta, lunático y bocazas. Pero no puedo ser lo que no soy
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Siempre fui un rebelde... Pero por otra parte quería ser amado y aceptado, y no sólo un músico, poeta, lunático y bocazas. Pero no puedo ser lo que no soy.
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Los pueblos rebeldes caminan hacia la libertad; los pueblos sumisos marchan hacia la esclavitud
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Nadie puede continuar siendo un rebelde sin acabar siendo un autócrata.
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Soy parrandera, rebelde y atrevida. Soy rancherota y lo llevo en el corazón. Champagne amarga es pa' las viejas presumidas... quiero tekate con su sal y su limón..
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Una mujer rebelde defiende a su hombre hasta el final, yo quiero a quien quiero, ¡y se acabó!
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Ante el sentimiento del deber enmudecen las más rebeldes pasiones
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El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
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¡Oh grande, rebelde y feroz mar! Mar vengador, mar como hule incoloro... ¡Anda! ¡Salta!
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Agentes de paz, rebeldes, ciudadanos, ¿Quién sabe? Todo lo que se mueve es un objetivo. La gente dispara como reflejo, y yo no soy la excepción. Con el corazón palpitando, la adrenalina ardiendo a través de mí, todo el mundo es mi enemigo.
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Llegué a Nueva York por un milagro, cuando tenía trece años me escapé. Mi padre iba a casarme con un viejo de sesenta años porque le daba cinco camellos. Yo era especial, rebelde. Las niñas son educadas para trabajar y ser ofrecidas en matrimonio. Eso qui