Emil podría estar satisfecho de sí mismo pero, como siempre, no lo está. Todo eso le ha recordado que debe correr más rápido, organizar mejor sus fuerzas, reservar la energía para el final y, sobre todo, estudiar con atención la táctica de sus adversarios
Frases célebres sobre: reco. [Página 61]
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El bien no siempre conduce a un buen final. Es una verdad reconocida por todos
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Es mucho más fácil reconocer que hace diez años hicimos el imbécil que reconocer que lo hicimos hace diez minutos.
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Es desolador que algunas cosas no cambien nunca en esencia, aunque también es reconfortante que algo persista, que no se mueva ni un milímetro ni un vocablo.
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La irresponsabilidad es parte del placer del arte. Es la parte que las escuelas no saben reconocer
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Si bien es cierto que el camello es el animal que más tiempo puede permanecer sin beber, es preciso reconocer que cuando bebe se pone insoportable.
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No sabía si llegaría o no a hablarle, y si le hablaba, cómo le iba a comunicar mi confusa adoración. Pero mi cuerpo era un arpa y sus palabras y sus gestos eran como dedos que recorrieran mis cuerdas.
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Un buen diseño para un ingeniero en informática puede que no sea tan bueno para una persona que no esté relacionada con sistemas. Muchos ingenieros no reconocen eso y surgen problemas.
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La única recomendación que considero seriamente es la de buscar mujer joven para la cama porque a estas alturas la juventud sólo puede llegarnos por contagio.
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No hay más. Sólo mujer para alegrarnos, sólo ojos de mujer para reconfortarnos, sólo cuerpos desnudos, territorios en que no se cansa el hombre.
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En mis labios te sé, te reconozco, y giras y eres y miras incansable y toda tú me suenas dentro del corazón como mi sangre.
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La ciudad por el campo dejé un día y recorriendo vagoroso el bello distrito que a la vista se me ofrece el prado cruzo y la montaña trepo.
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Una contricción es más eficaz que mil flagelaciones. No hay cosa peor que reconocer la culpa y llorarla.
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Forjamos otros caminos sobre sendas ya recorridas. ¡Que pérdida de tiempo!
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Y yo recordando que olvidé tender la ropa, preguntándome qué andarás haciendo ahora.
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¡Lo que sentía era tan nuevo y tan dulce! Seguía sentado, mirando un poco hacia atrás, sin moverme, y sólo de vez en cuando me reía calladamente, recordando algo, o me estremecía al pensar que estaba enamorado, que lo que sentía era el amor.
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Los premios y los reconocimientos hay que aceptarlos y no ponérselos encima. Eso es vital: no creérselo. En cuanto te lo creas, malo, malo
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Me encantan los premios. Y si se inventan uno para el tío que mejor ponga el termómetro, pues también quiero que sea mío, hombre. Los premios son el reconocimiento de algo que has hecho bien, y eso es bonito
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Sé que por su disposición merecen recompensas y laureles. Y les aseguro, con palabra de reina, que les serán pagadas en tiempo oportuno.
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Su oficio era vender palabras. Recorría el país, desde las regiones más altas y frías hasta las costas calientes, instalándose en las ferias y en los mercados, donde montaba cuatro palos con un toldo de lienzo, bajo el cual se protegía del sol y de la llu