Si el hombre no tiene costumbre de preguntar, yo no puedo hacer nada por él.
Frases célebres sobre: reg. [Página 75]
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Si tenéis algún defecto, procurad corregirlo.
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Es preciso que los hombres conozcan el mal para poder evitarlo y entregarse a la práctica del bien.
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Quienes son pródigos en exceso y se entregan al lujo, fácilmente se vuelven orgullosos.
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Consejo: nunca dejen que cosas sin sentido o cosas que no se pueden arreglar les ocupen porcentaje de materia gris.
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También yo mataría, incluso a ti: me haces soñar sin tregua, no me dejas dormir.
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Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.
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Dejad que cada cual se entregue a la práctica de aquel oficio que conozca bien
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La ley es, pues, la distinción de las cosas justas e injustas, expresada con arreglo a aquella antiquísima y primera naturaleza de las cosas.
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Si recibo un regalo dado con cariño por una persona que no me gusta, ¿Cómo se llama lo que siento?
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¿Qué otro regalo más grande y mejor se le puede ofrecer a la República que la educación de nuestros jóvenes?
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El espíritu recto se regocija con el bien y sufre con el mal.
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El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, es el que formula las preguntas verdaderas.
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Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino.
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La ciencia sola no es capaz de responder todas las preguntas y, pese a su desarrollo, jamás lo será.
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Sólo en las regiones de la fantasía es dado crear; crear es la misión del genio.
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Tengo de todo, y cuando alguien me quiere regalar algo tiene que ser muy muy bueno
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Yo lo primero que le quería preguntar: ¿qué título utiliza usted para coger el transporte público? Yo creo que no lo coge nunca porque el metrobús, yo creo que no existe, y entonces si usted tiene el título del metrobús ¡pues nos vamos todos! ¡Que no exis
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Hasta marzo de 2004 todos los Gobiernos de España cumplieron el pacto constitucional, ese acuerdo básico en las reglas de juego cuyo máximo objetivo es la lealtad a España y la lealtad a la ley y al Estado de Derecho, que debía estar por encima de las dif
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En 1978 quedó claro que las nacionalidades y regiones eran el punto de llegada y no un pistoletazo de salida en una subasta insensata para ver quién es más nación.