Nací en una espina lejos de pétalos podridos
Frases célebres sobre: rid. [Página 66]
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Todas las cosas fluyen, dice el sabio Heráclito; pero la vulgaridad barata nos ha de sobrevivir.
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Exigen que sus sentimientos hacia las personas más queridas correspondan a su particular concepto del amor y, si no encuentran el tipo de sentimientos que necesitan, los fabrican artificialmente y tratan de convencerse a sí mismos, hábilmente, de que son
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¿Quién podría ser tan arrogante como para saber cuáles son los actos que se unen y sostienen mutuamente y cuáles los que caerán en el ridículo y en el olvido fuera de lo que merece llamarse un patrimonio? En vez de insistir en esto, más vale que nos impon
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Mis queridos descamisados
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No es de extrañar que troyanos y griegos empuñen las armas por la princesa Helena, que respira el aire del alto Olimpo. Siéntate, niña querida; esta guerra no es tuya, sino de los Inmortales.
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Como se arranca el hierro de una herida su amor de las entrañas me arranqué, ¡aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él!
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Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor
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Pero mudo y absorto y de rodillas, como se adora a Dios ante un altar, como yo te he querido... desengáñate, ¡así no te querrán!
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Todo el mundo quiere estar cerca de Michael. Cada celebridad quiere conocer a Michael. Él es el rey del pop por una razón. Es un misterio.
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La integridad del hombre se mide por su conducta, no por sus profesiones.
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En mi opinión entre Madrid y Barcelona, soy más Bacerlona ya que prefiero a Messi en vez de Cristiano Ronaldo.
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El camino que va a la Ciudad Esmeralda está pavimentado con ladrillos amarillos expresó la Bruja, de modo que no podrás perderte. Cuando veas a Oz, no le tengas miedo; cuéntale lo que te ha pasado y pídele que te ayude. Adiós, querida mía.
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Mandando mal se pierde la autoridad del mando
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Para mí, la soledad es como para otros la bendición de la Iglesia. Es como la luz de la gracia de Dios iluminándome. Nunca cierro la puerta detrás de mí sin tener clara conciencia de estar realizando un acto de caridad conmigo misma.
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La oscuridad de diciembre sale de la tumba y se eleva en el aire. Parece ser tan ilimitada como el cielo sobre nuestras cabezas. En esta oscuridad, nuestros rostros no son más que simples esferas que resplandecen con luz pálida.
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Las heridas del amor solo las puede curar quien las causó.
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El que manda mal, pierde la autoridad de su mando.
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La fama de integridad constituye un segundo patrimonio
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La herida del amor la sana el mismo que la produce.