Así como la tierna corteza de un árbol sumergida por mucho tiempo en las aguas de cientos de ríos, se petrifica, el corazón humano sumergido en el pesar, al fin se vuelve empedernido.
Frases célebres sobre: ríos.
Hay un total de 88 freses célebres sobre "ríos" este sitio web.
-
-
No guardo rencor a los fríos de alma, pero no comprendo quienes puedan ver llorando a la mujer amada, insensibles y en calma.
-
El mate lo ha escuchado todo, lo ha adivinado todo, confidencias terribles, esperanzas siempre abatidas, juramentos sombríos. Aplicadle el oído, y percibiréis en él las mil voces confusas del inmenso pasado, como en el viejo caracol los rumores del mar.
-
Desarmando las mentiras con dulces caricias, lo más grande y especial es sentirnos críos.
-
Júntense de a dos, en tríos.
-
Los poetas de la antigüedad animaron a los objetos sensibles con dioses y genios nombrándolos y dotándolos con las propiedades de los bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades, y todo lo que sus enormes y numerosos sentidos podían percibir..
-
El crecimiento humano se derrama como los ríos: corre hacia las tierras bajas o deshabitadas.
-
Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impuso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuent
-
No hay más Rey que Dios, ni más Alteza que un cerro ni más Junta que la de dos ríos.
-
En el camino, cambiamos varias veces de caballos y de asnos. De vez en cuando íbamos a pie. Más de una vez tuvimos que atravesar ríos a nado y franquear montañas; según la sensación de frío o de calor nos dábamos cuenta de que a veces bajábamos a profundo
-
Mientras existan ríos y montañas, mientras queden hombres, vencido el agresor yanqui construiremos un Vietnam diez veces más hermoso.
-
La vida es un estrecho valle entre los fríos y estériles picos de dos eternidades. Nos esforzamos en vano en ver más allá de las alturas. Gritamos fuerte — y la única respuesta es el eco de nuestro quejoso grito. De los mudos labios de los muertos silenci
-
Levántate y mira la montaña, de donde viene el viento, el sol y el agua. Tú, que manejas el curso de los ríos, tú, que sembraste el vuelo de tu alma. Levántate y mírate las manos. Para crecer estréchala a tu hermano, juntos iremos unidos en la sangre. Ho
-
Los fríos traficantes de sueños en revistas que de la juventud engordan y profitan torcieron sus anhelos y le dieron mentiras la dicha embotellada, amor y fantasía. Apenas quince años y su vida marchita... Huyó, Carmencita murió en sus sienes la rosa sang
-
Si queréis los mayores elogios, moríos.
-
Y en las riveras del Ebro, críos sin escuelas cultivando su cerebro en el huerto, buscan salidas, ganarse la vida, a costa de los frutos que produce una semilla.
-
Tal vez papá crea que pretendo disculparme, pero no es así. He tenido algunos apuros con las asignaturas por culpa de aquello que decía papá que me pasa: empiezo con grandes bríos para desinflarme luego. Carta a su madre.
-
El mar recibe a cien ríos, y a todos los acoge. Tal es su grandeza.
-
Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir.
-
Nuestras vidas son los ríos