Conocemos más los libros que las cosas, y el ser sabio consiste en saber cosas y no libros.
Frases célebres sobre: saber. [Página 46]
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El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco
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El sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias.
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Nuestros estados modernos se preparan para la guerra sin saber siquiera el futuro enemigo.
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Lo realmente importante no es llegar a la cima; sino saber mantenerse en ella.
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Saber poco es muy peligroso.
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No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y her
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Todos los grandes hombres están dotados con la intuición. Ellos saben sin razonamiento o análisis, lo que necesitan saber.
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Para ser un triunfador, hay que fracasar para luego saber triunfar
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Donde quiera que estés, te gustara saber que te pude olvidar y no eh querido y por fria que fuese mi noche triste no eche al fuego ni uno solo de los besos que me diste
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Considero que para hacer algo en el mundo se ha de sentir amor al riesgo y a la aventura y, sobre todo, saber prescindir de eso que el pueblo y las familias burguesas llaman porvenir.
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No creo que el arte haya llegado a ningún callejón sin salida. El hombre siempre irá abriendo nuevas puertas; lo importante es saber a dónde conducen esas puertas. Y luego tener fuerza para emprender el camino que se vez desde ellas.
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De vez en cuando la vida nos gasta una broma y nos despertamos sin saber qué pasa, chupando un clavo sentados sobre una calabaza
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No hay remedio; saber callar es un principio de aprender, y el silencio es una buena tapadera de la poca instrucción.
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La gente habla sin saber qué tengo en el corazón y por qué te quiero tanto. Te quiero nena como el minero quiere al oro. Vamos, cielo, que empiece la fiesta.
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Como una salchicha: puede gustarte el sabor, pero no necesitas saber cómo está hecha.
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La fascinación va un paso más allá del interés. El interesado quiere saber si algo funciona o no. El fascinado quiere aprender cómo es que funciona. Aprenda a convertir la frustración en fascinación. Aprenderá más fascinándose con la vida que frustrándose
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Hay quienes requieren un poema para saberse amados. Nosotros ya nos sabíamos amados y, sin embargo, allí estaba el poema.
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Jamás olviden las hermanas el fin santo de su vocación, a saber: la enseñanza de las niñas por amor de Dios y para Dios.
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Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.