La gente nunca está convencida de tus razones, de tu sinceridad, de tu seriedad o tus sufrimientos, salvo sí te mueres
Frases célebres sobre: salvo. [Página 8]
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Con la mayoría de la gente rica, el placer de los ricos consiste en el desfile de la riqueza, el cual a sus ojos nunca es tan completo como cuando demuestran poseer esas marcas decisivas de la opulencia que nadie puede poseer salvo ellos.
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Nada muere; los hombres fingen estar muertos y tienen que aguantar la parodia de sus funerales y afligidas necrológicas, y ahí están, de pie, mirando por la ventana, sanos y salvos, con un nuevo y extraño disfraz
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Hace mucho tiempo que nadie me abraza así; desde que mi padre murió y deje de confiar en mi madre. Ningún abrazo me ha hecho sentir tan a salvo.
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La serenidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella
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En realidad nada más habría que decir, salvo por qué. Pero, dado que el porqué es difícil de manejar, será mejor refugiarse en el cómo.
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Todo lo que se escribe es bueno, salvo aquello que aburre.
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No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.
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Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno, no siembro otra semilla.
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La crítica literaria profesional de los periódicos y demás, en general, salvo honrosas excepciones, es de muy mala calidad y casi nunca te enseña nada.
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Por ganancias que de vergonzosos actos derivan pocos quedan a salvo y muchos más reciben su castigo.
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El espíritu egoísta del comercio no reconoce patria ni siente ninguna pasión o principio salvo el de lucro.
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Donde es libre la prensa, y donde saben leer todos los hombres, todo está a salvo.
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Aquella gente apenas tenía nada, salvo montones de oro.
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La vida es una obra bastante buena, salvo el tercer acto, el último.
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Nada poseemos en el mundo porque el azar puede quitárnoslo todo, salvo el poder de decir yo. Eso es lo que hay que entregar a Dios, o sea destruir. No hay en absoluto ningún otro acto libre que nos esté permitido, salvo el de la destrucción del yo.
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Nada en el mundo puede quitarnos el poder de decir yo. Nada, salvo la desgracia extrema. Nada hay peor que la extrema desgracia que desde fuera destruye el yo, puesto que luego resulta ya imposible destruírselo uno mismo. ¿Qué les ocurre a aquéllos cuyo y
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Cuando una contradicción es imposible de resolver salvo por una mentira, entonces sabemos que se trata de una puerta.
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¡Que me manden salvar la República y salvo la América entera!
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La felicidad pasa tan deprisa que no deja huella, salvo en el caso de las obras de la imaginación