La vejez no es lugar para señoritas.
Frases célebres sobre: señorita.
Hay un total de 28 freses célebres sobre "señorita" este sitio web.
-
-
Mire, señorita, yo he estado muy ocupada viviendo mi vida y no he tenido tiempo para contarla.
-
Seis cosas hay en la vida: Salud, dinero y amor, sexo, droga y Rock 'n' Rol. El que tenga alguna de esas cosas que me escriba o que me hable. Por favor. Gracias. Y hasta luego, señorita Para Rolling Stone Argentina, Edicion por los 10 años de la revista
-
Respetables señores y señoritas: Agradezco profundamente un obsequio que tanto me lisonjea, y puedo asegurar en mi nombre y en el de mis compañeros de peligro, que esta bandera así consagrada no vendrá abajo, sino cuando caiga el mástil o se sumerja la na
-
Uno de los aciertos más brillantes son las canciones de la señorita Monroe. Es bonita y promete mucho con su agradable voz y su estilo.
-
El papel de la señorita Monroe es el de una niñera que tiene las medidas perfectas pero que no está en su sano juicio...La señorita Monroe se enfrenta a los hechos callada suavemente, evitando la histeria con una melancolía infantil.
-
No había visto antes a la señorita Monroe, pero ahora lo entiendo todo y no discrepo en absoluto. Ella desacredita más que adecuadamente la eficacia de la vieja regla de la puesta en escena que dice que no se puede dar la espalda al espectador.
-
Marilyn Monroe provoca infinidad de risas y silbidos de aprobación, brincando aquí y allá en el papel de una secretaria que no sabe escribir a máquina. Pero ésta parece ser la única virtud de la carece esta señorita.
-
Si algún espectador piensa que el romántico melodrama que gira en torno a las cataratas y la señorita Monroe no es en el fondo tan espectacular, está en su pleno derecho. Vistos desde cualquier ángulo, las cataratas y la señorita Monroe dejan muy poco que
-
La señorita Monroe interpreta a una de esas esposas que suelen utilizar vestidos, en palabras extraídas del guión, tan cortos que dejan las rodillas al descubierto. El vestido es rojo, la actriz tiene unas rodillas muy bonitas y, bajo la dirección de Hath
-
El señor Mitchum y los demás hombres parecen estar como en casa entre las montañas y los árboles, y esto convierte a la señorita Monroe en la única nota vibrante de la película. Hay algo de incongruente y al mismo tiempo extrañamente estimulante en los mo
-
Cuando se trata de desplegar su talento, la señorita Gaynor acaba ganando a la señorita Monroe, cuyos movimientos y contoneos en Heat Wave y Lazy resultan muy difíciles de soportar.
-
La señorita Monroe aporta una personalidad especial y un cierto no sé qué físico al film que puede que no sea exactamente lo que imaginó al principio el guionista, pero que sin embargo transmite una idea. Desde el momento en que aparece en la pantalla, co
-
...El papel de Marilyn carece de esas ligeras sombras, pues es una corista tonta y afable y nada más. La señorita Monroe se mueve a través de los hechos con júbilo, inocencia infantil, grititos de placer, pucheritos, ojos grandes como pelotas de golf y ot
-
...Como la boba intérprete de ukelele de la orquesta, la señorita Monroe, a la que no podemos pasar por alto, aporta más elementos de los que resultarían obvios en este atolondrado juego. En su papel de chica con debilidad por la ginebra y los efectos tón
-
La señorita Monroe, una actriz de primer orden, no tiene ni una sola línea inteligente en todo el filme. Claro que sus encantos no dejan de ser evidentes por ello. La señorita Monroe ofrece un par de números musicales, My Heart Belongs to Daddy y otro.
-
—Señorita Cripslock, señorita Cripslock… esta mañana me he levantado sin otra idea en la cabeza que adelantar papeleo de la Oficina de Correos y a lo mejor resolver el problema del dichoso sello Especial Verde Col de veinticinco peniques. Ya sabe, el que
-
Ser sumisa en la cama es muy divertido. Puedes ser una señorita, que tu pareja sea el macho y se encargue de ti. Eso para mí es sexy. Trabajo mucho, y todos los días tengo que tomar un montón de decisiones ejecutivas, así que, en los momentos íntimos, pre
-
Señoras y señores, señoritas y señoritos, paradas y parados...
-
Me siento al piano a las nueve de la mañana y las señoritas musas han aprendido a estar a tiempo para cada cita.