La desesperación, carcome el alma y el corazón
Frases célebres sobre: ses. [Página 79]
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No pienses en los problemas como dificultades, sino como oportunidades de acción.
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La sociedad está divida en dos clases: las que tienen dinero, y las que no pierden las esperanzas de conseguirlo.
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Las cumbres de las montañas, tocadas de un tinte púrpura, se elevaban hacia el cielo creciendo desde su base, donde estaba el valle abierto, marcado sin las líneas formales del arte y las altas ramas de los cipreses y los pinos, a veces asomando por una m
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Me traes extrañas historias, Annette -dijo Emily-; esta misma mañana me has atemorizado con las aprensiones del asesinato; y ahora ¡Tratas de persuadirme de que has visto un fantasma! Esas historias fantasiosas surgen demasiado deprisa.
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Al acercarse Emily a las playas de Italia comenzó a distinguir la riqueza y la variedad de colores del paisaje: las colinas púrpura, ramas de pinos y cipreses, dando sombra a magníficas mansiones, y ciudades asomando entre viñedos y plantaciones.
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El mundo -dijo, continuando la línea de su pensamiento- ridiculiza las pasiones que rara vez siente; sus escenarios y sus intereses, distraen la mente, depravan el gusto, corrompen el corazón y el amor no puede existir para aquellos que han perdido la fe
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Al hombre que hace fortuna en un año habría que ahorcarlo al cabo de doce meses
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Los países fascistas siempre exhiben un gran orgullo por su bandera. Las banderas me ponen incómodo.
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La gente, en cualquier administración, sin importar lo inteligente o capaz que sea, no trabaja muy racionalmente. Trabajan, en cambio, por sus intereses egoístas.
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Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus dioses.
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Cuando hablamos de construir sociedades, nosotros los estadounidenses somos todos torpes. Cuanto más poderosos nos volvemos, más ignorancia revelamos acerca de la naturaleza de otras culturas.
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Pushkin, tan aficionado a reír, a medida que yo leía se iba poniendo cada vez más sombrío, y al acabarse la lectura exclamó con desesperación: ¡Dios mío, qué triste es nuestra Rusia! En aquel momento me di cuenta de la importancia que podía tener todo cua
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Cuantos más pecados confieses, más libros venderás.
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¿Quiénes son los guardianes de la historia? Los historiadores, naturalmente. Las clases educadas, en general. Parte de su trabajo es la de conformar nuestra visión del pasado de manera que sostenga los intereses del poder presente. Si no lo hacen así, ser
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Hay dos clases de virtudes: las que hacen ganar el cielo y las que hacen ganar la tierra.
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El casamiento no es una posesión, sino un convenio de vivencias.
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El reloj, en mi muñeca, dice que son las cinco de la tarde. La hora de los adioses, la hora en que la misma tarde agita nubecillas en despedida
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Soy una persona que tiene mucho material, porque me dedico a escribir en forma obsesiva.
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Creo en el corazón del hombre, creo que es de pura caricia a pesar de las manos que a veces asesinan, sin saberlo, y manejan fusiles sanguinarios.