Se le perdió la luz a la palabra y ahora busca una mano para cruzar la calle cuando la eternidad alguna vez fue suya.
Frases célebres sobre: suy. [Página 13]
Hay un total de 283 freses célebres sobre "suy" este sitio web. [Página 13]
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Juan.-Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la suya por un mundo de desgraciaos.
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No me siento feliz por esta victoria. Estaría alegre, hermano, si la obtuviera estando parado al lado suyo, puesto que nos une la misma sangre, la misma lengua y deseos.
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No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana. Tampoco creo que el individuo sobreviva a la muerte de s
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El hombre trata de hacer para sí mismo en la forma que más le satisface una imagen simplificada e inteligente del mundo, después trata de sustituir este cosmos suyo por el mundo de la experiencia, y así superarlo.
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La democracia es el régimen en el que la mayoría reconoce los derechos de las minorías dado que acepta que la mayoría de hoy puede convertirse en minoría mañana y se somete a una ley que representará intereses diferentes a los suyos pero no le negará el e
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La gente suele ser curiosa por conocer las vidas ajenas y desidiosa para corregir la suya propia.
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La esencia del periodismo es dramática. El periodista auténtico oculta lo suyo y revela lo ajeno; reúne en sí las vibraciones dispersas y las transmite; semejante al cómico, desaparece bajo la realidad que nos transfiere.
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El Rey es una buena persona, que siempre está atenta a todo. Es muy humilde. Me gusta el Rey que tenemos. Me transmite mucha tranquilidad porque su imagen es de humildad y parece una persona muy normal. Esa sencillez suya se agradece mucho
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Justicia es el hábito de dar a cada quien lo suyo.
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Estos son los mandamientos de Derecho: vivir honestamente, no ofender a los demás, dar a cada uno lo suyo.
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Justicia es el hábito de dar a cada cual lo suyo.
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No te burles de nadie. A fin de cuentas, nadie entiende una broma que se hace a costa suya.
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Se sacaba esas canciones de la nada. No sabíamos si eran suyas o si las recordaba. Cuando las cantaba, no lograbas distinguir.
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Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted, su perfume, su acento, una lágrima suya que mitigó mi sed.
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Lo veo escaparse y me acuerdo de otras caricias de dulzura inconmensurable, quizás una vez suyas, pero que no despiertan ya en mí el deseo excepto en la memoria, nunca más.
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Gale, a quien nunca he visto llorar, tiene lágrimas en los ojos. Para evitar que se derramen, me inclino hacia delante y presiono mis labios contra los suyos. Sabemos a calor, cenizas y miseria. Es un sabor sorprendente para un beso tan suave.
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La mano de mi madre me acaricia la mejilla y yo no la aparto, como hubiese hecho de estar despierta, porque no quiero que sepa lo mucho que necesito ese contacto suyo, lo mucho que la echo de menos, aunque siga sin confiar en ella.
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Quiero hacer algo ahora mismo, aquí mismo, algo que los avergüence, que los haga responsables, que les demuestre que da igual lo que hagan o lo que nos obliguen a hacer, porque siempre habrá una parte de cada uno de nosotros que no será suya.
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Es de suyo obvio que el cálculo, facultad príncipe del estadista, incluye al futuro o, por mejor decirlo, el cálculo es, en grado de excelencia, previsión, puesto que en ello está su principal utilidad.