A veces el poema es el objeto o don y con más evidencia pone de manifiesto ese propósito: dar luz a una palabra sin quitarle su magia o ser depositario de una visión o de un sentir, que toma cuerpo en sílabas contadas.
Frases célebres sobre: tar. [Página 284]
Hay un total de 9898 freses célebres sobre "tar" este sitio web. [Página 284]
-
-
Estar equivocado no significa nada, a menos que continúes recordándolo.
-
El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.
-
Cuando veas un hombre bueno, piensa en imitarlo; cuando veas uno malo, examina tu propio corazón
-
El que por la mañana ha conseguido conocer la verdad, ya puede morir por la tarde
-
Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, no te faltará nada.
-
Es un hombre elocuente el que puede tratar los temas de carácter humilde con delicadeza; las cosas grandes, de manera impresionante, y las cosas moderadas, con templanza
-
Estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas.
-
Sólo mucho después iba a comprender que estar también es dar.
-
Voy a contarles un secreto: la vida es mortal. Mantenemos ese secreto en mutismo cada uno frente a sí mismo porque conviene, si no, sería volver cada instante mortal.
-
En el experimento hay que considerar dos operaciones. La primera consiste en premeditar y procurar las condiciones del experimento; la segunda consiste en notar los resultados del experimento.
-
En las discordias civiles, como los buenos valen más que los muchos, propongo pesar a los ciudadanos mejor que contarlos.
-
Ningún hombre puede ignorar que tiene que morir, ni debe estar seguro de que ello no pueda ocurrir en este mismo día.
-
Prefiero equivocarme con Platón que acertar en compañía de estos.
-
El gobernante de un pueblo no hallará medio más fácil para conquistar su simpatía que una vida austera y morigerada
-
Gran descanso es estar libre de culpa
-
No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.
-
Sin la esperanza de la inmortalidad, nadie afrontaría la muerte por su patria.
-
No basta tener la virtud y no hacer uso de ella; es como tener un arte y no ejercitarlo.
-
Es más propio del hombre de recto carácter el odio abierto y declarado, que ocultar los sentimientos bajo un semblante tranquilo.