Irónicamente, las mujeres que adquieren poder tienen más probabilidades de ser criticadas por los hombres que lo han tenido.
Frases célebres sobre: tie. [Página 476]
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Desde los tiempos de Adán, los necios están en mayoría.
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Desde los tiempos de Adán, los necios son mayoría.
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Tus ojos son las fuentes donde beben los tigres, que cuando tienen sed no respetan las selvas.
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Inmerso en mi silencio eres el cielo que sostiene un arroyo, que levanta un árbol. En que un lucero corta su voz de eternidad.
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Voy a gobernar para los niños pobres que tienen hambre y los niños ricos que tienen tristeza.
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Toda la vida es una conversación que dura bien poco, lo que dura el tiempo de un hombre.
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No valen de nada los criterios cronológicos para evocar el tiempo pasado.
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Quien dice El tiempo es oro lo convierte en calderilla.
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O ya no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba yo entendiendo.
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México es la ciudad en donde lo insólito sería que un acto, el que fuera, fracasase por inasistencia. Público es lo que abunda, y en la capital, a falta de cielos límpidos, se tienen, y a raudales, habitantes, espectadores, automovilistas, peatones.
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Para cuando la razón entiende lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas
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Nada sucede por casualidad, en el fondo las cosas tienen su plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos
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Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él
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Sé que me esperarás y sé que te reconoceré entre la gente, como te reconocería aunque hubiesen pasado mil años. Lo sé desde hace tiempo
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Siempre he dicho que el ocio ablanda el espíritu. Hay que mantener el cerebro ocupado. Y si no se tiene cerebro, al menos las manos
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Existen cosas inolvidables: esos ojos tuyos, aquella guerra triste, el tiempo en que vendrán los pájaros, los niños.
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Ha llegado el momento de parar y dedicar más tiempo a la familia
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Sin la ausencia presente de un pañuelo se van los días en pobres manojos. Mi voluntad de ser no tiene cielo.
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Gracias por los cielos de indiferencia y tierras de amargura que tanto y mucho fueron. Gracias por las desesperaciones, soledades.