Todo es don de Dios. Y sólo reconociendo esta dependencia vital del Creador, encontraremos libertad y paz.
Frases célebres sobre: tra. [Página 797]
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En el tiempo de Cuaresma que iniciamos, esforcémonos por convertirnos, abriendo nuestra vida cada vez más a Dios.
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En caso que por razón del nacimiento contraigamos alguna obligación a la patria particular o suelo que nos sirvió de cuna, esta deuda es inferior a otras cualesquiera obligaciones cristianas o políticas.
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Es poderosísima la fuerza de la costumbre para hacer no sólo tratables, pero dulces, las mayores asperezas.
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El miedo que tengo de que algún día caigas en esta corrupción me mueve a darte ahora un excelente preservativo contra las tentaciones de las dádivas.
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Lo han alcanzado los buenos hijos de México, combatiendo solos, sin auxilio de nadie, sin recursos ni los elementos necesarios para la guerra. Han derramado su sangre con sublime patriotismo, arrastrando todos los sacrificios antes que consentir en la pér
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Es el fascismo el que ha reformado el carácter de los italianos, eliminando de nuestras almas toda escoria impura, templandolas para todos los sacrificios y dando así al rostro italiano su verdadero aspecto de fuerza y de belleza
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El fascismo no es una iglesia, sino más bien una palestra. No es un partido, es un movimiento. No tiene un programa utópico para el año dos mil, por la sencilla razón de que el Fascismo construye día a día el edificio de su voluntad y de su pasión
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Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino.
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Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo.
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El miedo es la forma de nuestra subordinación a las leyes físicas.
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La compra la hice con el dinero que gané en España, aquella casa era un regalo que España me había hecho a mí y que yo transferí a mis viejos. Desde entonces, pude decir con todo fundamento, que nuestra casa era en verdad la Casa de España.
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Y cada vez que partí llevé conmigo la imagen de mí barrio, que fui mostrando y dejando en las ciudades del mundo. Fue así como un viajero que viajaba con su barrio a cuestas. O como esos árboles trasplantados que sólo dan fruto si llevan adheridas a sus r
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¿Ve usted aquellos hombres que descargan carbón? Yo también lo hice. Yo también descargué carbón de los barcos anclados en La Boca. Mis hombros saben cómo los encorva aquella faena prolongada bajo un sol calcinante. Eso era trabajar para poder trabajar má
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El Don más grande que podemos hacer a otros no es compartir con ellos nuestra riqueza, sino hacerles descubrir la propia.
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Hacemos nuestra fortuna y la llamamos destino.
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El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores.
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Nunca el hombre ideó más perniciosos sinsentidos que en los tratados de comercio.
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Que en vuestra casa cada cosa tenga su lugar, cada negocio su tiempo.
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Mientras puedas, ahorra para la vejez y la necesidad, porque el sol de la mañana no dura todo el día