Oh es bueno tener la fuerza de un gigante, pero no usarla como un gigante.
Frases célebres sobre: usa. [Página 74]
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Te quiero, es una excusa muy pobre para todo lo que te hago pasar, pero es la pura verdad
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Visión es ver con el ojo de la mente lo que es posible en las personas, en los proyectos, en las causas y en las empresas. La visión se produce cuando nuestra mente relaciona posibilidad y necesidad.
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Cuanto más usamos y desarrollamos nuestras aptitudes actuales, más aptitudes se nos conceden y mayor es nuestra capacidad.
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Los contra tiempos son inevitables; el sufrimiento es una opción. Siempre hay razones, nunca hay excusas.
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Los paradigmas son poderosos porque crean los cristales o las lentes a través de los cuales vemos el mundo. El poder de un cambio de paradigma es el poder esencial de un cambio considerable, ya se trate de un proceso instantáneo o lento y pausado.
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Tenía la conciencia limpia; no la usaba nunca.
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El arte consiste en remodelar la vida pero no crear la vida, ni causar la vida.
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El dolor lleva a buscar las causas de las cosas, mientras que el bienestar induce a la pasividad.
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Para Dios, la única excusa es que no existe.
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Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás.
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Hoy se abusa del sexo y de la violencia.
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En la escuela obtenía malas notas. Eso no me causaba ninguna pena. Mi universo estaba en otra parte, entre las máquinas, los motores y las bicicletas
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Me he consagrado a vivir, a concentrarme en la búsqueda de un equilibrio entre los tratamientos que alargan la vida y las acciones que la enaltecen. La realidad de este padecimiento no será un impedimento sino más bien una herramienta que usaré para cosec
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Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
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Las más grandes penas son aquellas que nos causamos nosotros mismos.
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¡Ay madre! Cuando estemos satisfechos de comer, de hablar, de reírnos y maravillarnos, nos vamos cada uno a lo nuestro: yo a mi cama, donde distraído abro la esclusa intemporal del sueño, tú a tu tumba, donde susurra la hierba familiarmente con su voz de
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Lo más triste del amor es que no sólo no puede durar para siempre, sino que las desesperaciones que causa son también olvidadas pronto.
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Devuélvanme mi nombre. Hay que pagar por ese nombre. Mi nombre no es de ustedes para que se tomen el derecho de usarlo.
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Mejor una mala excusa que ninguna excusa.