El verdadero valor no es llamar a la muerte, sino luchar contra el infortunio
Frases célebres sobre: verdade. [Página 79]
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¡Qué bonito es morirse un día tan blanco! Es verdad que esta blancura me presagia el perdón de Dios, y me recuerda que nada en la vida ha podido romper la verdadera pureza de mi alma.
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El éxito resulta de la lucha contra los obstáculos. Sin obstáculos no hay verdadero éxito. En la necesidad del esfuerzo hallamos la fuente principal del progreso de las naciones y de los individuos.
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El único y verdadero espíritu de tolerancia consiste en tolerar conscientemente la mutua intolerancia
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Verdaderamente es venerable aquella ancianidad que no por las canas, sino por los méritos, blanquea.
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El espíritu de autoayuda es la raíz de todo crecimiento auténtico en el individuo, y, expuesto en la vida de muchos, constituye la verdadera fuente de energía y fuerza.
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Las riquezas son verdaderas espinas; ellas punzan con mil penas al adquirirlas, con muchas inquietudes conservándolas, con muchos disgustos gastándolas y con mucho pesares perdiéndolas.
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Las riquezas son verdaderas espinos; ellas punzan con mil espinos al adquirirlas, con muchas inquletudes conservándolas, con muchas disgustos gastándolas, y con muchas pesares perdiéndolas
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Aquel que espera una gran acción de bondad al menos una vez, nunca hará nada. La vida está hecha de pequeñas cosas. La verdadera grandeza consiste en ser grandioso en las pequeñas cosas.
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La amistad que puede concluir, nunca fue verdadera.
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Las verdades, como las rosas, tienen espinas; recíbelas por la parte de la flor y no te pincharás
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Educar es cultivar a un tiempo el conocimiento de lo verdadero,la voluntad de lo bueno y la sensibilidad de lo bello.
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La poesía es la revelación de un sentimiento, que el poeta cree que es personal e interior y que el lector reconoce como verdadero.
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Los ojos consumidos por las injusticias se entretienen abyectos en todo aquello por cuanto han rogado durante mucho tiempo, en el último, el verdadero ruego al fin, el que nada pide.
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Las verdaderas leyes de Dios son las leyes de nuestro propio bienestar.